CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 1, 2003.- Lyn May durante su infancia sufrió varias violaciones sexuales que le
causaron traumas y una terrible inseguridad que la orilló a prostituirse.
Yo creo que todas las mujeres en algún momento nos llegamos a hacer
prostitutas por los hijos, ya que, por mis hijos tengo que ganar
dinero a como dé lugar.
Al día siguiente me bañe, me arregle y me salí
a buscar trabajo, iba caminando y un señor me fue siguiendo, me hizo
prostituirme porque me fue siguiendo, me subí a su carro debido a que necesitaba
y mis hijas necesitan comer, así que me subí a las cuatro cuadras y le
platiqué mi historia, él conoció a mis hijas y me dio dinero. Lo que me
daba era mucho dinero, porque me alcanzaba a pagar el cuarto, me daba
doscientos pesos, y para mí eran maravillosos porque les compraba a mis
hijas zapatitos, ropita, el cuarto donde vivía y para mí era diferente.
Lyn lucha a diario contra la vejez para conservar su físico en óptimas
condiciones y por culpa de esta vanidad sufrió de otro terrible capítulo en
su vida.
Lo más injusto es el tiempo porque uno quiere ser bella toda la vida y el
tiempo te va haciendo que no tengas los senos en su lugar, ahorita me los
acabo de operar los tengo bien bonitos.
Y de pronto se enfrentó con otra tragedia, por querer conservar la eterna
juventud y se puso en manos de un charlatan que le inyectó en el rostro
aceite para niños.
No faltan las viejas que quieren ganar dinero y te dicen yo te pongo
tantito aquí , acá para resaltar un poquito acá y te veas más bonita por
sacarte la lana. Mentiras, son mentiras, te inyectan agua, aceite Johnson y
te dicen que traen líquidos de París.
¿Qué pasó con lo que le inyectaron?
Se te hace un chipote que te tienen que abrir y sacarte el aceite que te
meten en la cara, es terrible y necesito que sepan las niñas inocentes que
lo aceptan. Esta es la difícil vida de una de las más importantes vedettes
de la década de los setenta, que cautivo al público por sus candentes
bailes exóticos y que provocó un sin fin de fantasías entre todos sus
admiradores.
La Oreja puedes verla en televisión:
México: 18:00 horas, de lunes a viernes, por Galavisión.
Estados Unidos: 11:00 horas (de Miami), de lunes a viernes, por Telefutura.
En América Latina y Europa, de lunes a viernes, por Galavisión.
La Oreja Caliente: 16:00 horas, para México. Los sábados por “El Canal de las Estrellas”.
No te pierdas la columna de TVyNovelas, con TODO lo que no dijimos en televisión.
Noticias de la música en www.ritmosonlatino.com