(Notimex).-
CIUDAD DE MÉXICO, México mayo 15, 2003.- A sólo cuatro días de que se defina
quién será la siguiente expulsada de la casa Big Brother, Wendy y
Tatiana han decidido tomar con serenidad la nominación y no pensar en
el futuro.
Ambas coinciden en que lo mejor es seguir con normalidad las
tareas y esperar a que el público decida quién de las dos deberá
abandonar el inmueble de Santa Fe, en el que han permanecido 74 días.
Tatiana y Wendy incluso se han reunido ante las cámaras que las
vigilan para pedirle al público su voto, pero han hecho también un
pacto de no agresión con el fin de poder ser unas "buenas rivales",
como ellas mismas se definieron.
Pero las intrigas y los malos entendidos continúan en el
inmueble del "Gran Hermano", ya que Silvia "La chiva" se la ha
pasado diciendo que no se explica por qué algunos de sus compañeros
piensan que ella es una manipuladora.
En el caso del nuevo inquilino Álvaro, el trato ha sido de
primera, ya que todas las chicas de la casa se desviven por atenderlo
y dar lo mejor de ellas a cada instante.
Pero para Vanessa las cosas no han sido muy favorables, ya que
se queja de que no ha podido platicar con este joven ecuatoriano que
sólo permanecerá unos días más con ellos.
Será este fin de semana cuando Eduardo, el hermanito mexicano
que salió del inmueble para ir a la casa de Ecuador, regrese a este
país a ocupar su lugar, en donde se volverá a enfrentar a las
intrigas y a ser un poco el "patito feo" por haber ingresado después
que sus demás compañeros al proyecto del "Gran Hermano Mexicano".
Aunque en esta ocasión Eduardo también traerá nuevos aires que
podrán ser la carta fuerte que lo ayude a integrarse de manera
definitiva con sus compañeros, quienes no se han portado muy bien con
él y aún le siguen manifestando cierto rechazo.