CANNES, Francia, mayo 19, 2003- Puede que Nicole Kidman sea la actual niña mimada de Hollywood, pero la actriz ganadora del Oscar este año estaría encantada de decir adiós al estilo de vida del mundo del espectáculo para sentar cabeza con el hombre adecuado.
"Probablemente no vaya a hacer esto durante el resto de mi vida", dijo Kidman en una conferencia de prensa sobre su nueva película Dogville, una de las favoritas para ganar la Palma de Oro en el Festival de Cine de Cannes de este año.
"Hay otras cosas por hacer que me interesan y creo que cuando me enamore será cuando pare y siente la cabeza", dijo Kidman, de 35 años, resplandeciente en un vestido de noche negro.
La actriz no hizo referencia alguna a su divorcio de la estrella del celuloide Tom Cruise, que ahora sale con la española Penélope Cruz.
Cruz, sin Cruise, estuvo en Cannes la semana pasada para promocionar Fanfan la Tulipe (Fanfán, el invencible), un suave drama de época que no podría ser más diferente de Dogville y que ha recibido duras críticas.
Dogville, por otra parte, la última epopeya del director danés independiente Lars von Trier, supondrá previsiblemente más aplausos para Kidman, que ha pasado de ser una actriz más conocida por ser la mujer de Tom Cruise a ser una artista aclamada.
CAMBIO DE VIDA
Al preguntársele sobre cómo llevaba el peso de la fama, Kidman declaró: "Es muy importante recordar dónde estás y de dónde vienes. Es surrealista, pero es importante seguir saltando a la cama del hotel y pensar 'Oh, Dios mío, estoy en el Hotel du Cap"'.
Con su Oscar por su interpretación de la escritora suicida Virginia Woolf aún reciente, Kidman brilla en Dogville como una mujer frágil que se esconde de los gángsters en una pequeña localidad de las Montañas Rocosas.
El papel le obliga en un momento dado a llevar un collar de perro de hierro atado a una cadena, un cascabel y una pesada rueda de hierro, y a soportar ser objeto de la lujuria de todos los hombres del pueblo.
"Lo del collar no se planteó por teléfono", bromeó Kidman. "Lo vi cuando llegué y tuve una reacción bastante fuerte", agregó.
Aclamada por sus acrobacias en el aire sobre el trapecio de Moulin Rouge, Kidman participará ahora en una nueva versión de The Stepford Wives, seguida de dos películas más con Von Trier.
Sin embargo, no tiene intención de dejar que el trabajo la queme.
"Me encanta actuar. Pero espero tener por delante muchas otras cosas aparte de esta vida", dijo Kidman.
"Este tipo de vida quema. Te encuentras diciendo 'No puedo hacer esto para siempre'. Acabaré con ello a su debido tiempo", concluyó.