CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 15, 2003.- Un incidente entre la prensa y elementos de seguridad tuvo lugar al término de la ceremonia por las 100 representaciones de la obra Regina. El jefe de seguridad de su protagonista, la cantante Lucero, amenazó con un arma de fuego a la prensa y el público.
El hombre, cuya identidad fue protegida por el equipo de producción del montaje encabezado por Antonio Calvo, encañonó en la sien al camarógrafo Samuel Hernández, de la empresa Telemundo, y golpeó en el rostro y cuerpo a la reportera Idalia Ferrer, de la Cadena Univisión.
El reportero de Telemundo, Antonio Aguirre, también fue golpeado, amedrentado y arrinconado por el guardaespaldas de la cantante, quien momentos antes se retiró del escenario sin conceder declaración alguna a los medios de comunicación.
Junto con Lucero se retiraron también los actores y productores mexicanos Silvia Pinal y Ernesto Alonso, quienes fueron padrinos de honor en la develación de la placa conmemorativa de las 100 funciones.
Ubicado durante los últimos momentos de la representación entre el público, el cantante y esposo de Lucero, Manuel Mijares, realizó breves comentarios a la prensa y abandonó la sala instantes anteriores al incidente.
EL DESARROLLO DE LOS HECHOS
Al término de la ceremonia, más de 50 reporteros, fotógrafos y camarógrafos intentaron acercarse a Lucero para obtener sus declaraciones en torno al acontecimiento; no obstante la artista abandonó el foro de inmediato.
Un total de 10 integrantes del equipo de producción, todos identificados con gafete y vestimenta similar, se colocaron en ambos lados del escenario, bloqueando así las escalinatas de acceso a éste, al tiempo que los reporteros eran obstaculizados y removidos a empujones.
En el extremo izquierdo del foro se presentó un hombre vestido con traje y corbata, sin identificación alguna, quien desenfundó un arma de fuego automática con la que encañonó al camarógrafo Samuel Hernández y golpeó a los reporteros Idalia Ferrer y Antonio Aguirre.
En forma inmediata dirigió el arma hacia el resto de la prensa moviéndola rápidamente de izquierda a derecha y extendiendo el brazo a manera de amenaza hacia el público que aún se encontraba en la sala.
Gritos de angustia y zozobra se escucharon al tiempo que informadores y público se replegaron hacia el piso y al extremo derecho del inmueble.
El individuo, cuyas facciones fueron captadas por una docena de cámaras de televisión y fotográficas, fue escoltado hacia atrás del escenario por el equipo de producción del montaje.
La movilización de la prensa fue detenida, una vez más, por individuos que se ubicaron atrás del telón para impedir que sus rostros fueran identificados.
Cuando la prensa logró vencer dicha valla, la cantante Lucero ya había abandonado el lugar. Fue entonces cuando el productor Antonio Calvo y la empresaria teatral y dueña del inmueble, Fela Fábregas, se presentaron ante los informadores sin revelar, pese a la insistente demanda, la identidad del hombre armado.
LA OTRA VERSIÓN
Calvo se limitó a declarar y repetir que se trata del jefe de seguridad de la cantante y acusó a la prensa de haber sido la "provocadora y causante" de esa agresión por su insistencia de entrevistar a Lucero, ante la negativa de ésta.
Fela Fábregas se comprometió a indagar y a revelar este viernes a la prensa la identidad del agresor, así como a hacer lo necesario para que éste reciba la sanción correspondiente.
Consternada y con evidente angustia por estos hechos, Fábregas informó que no existe en ninguno de los siete teatros que posee, un sistema de revisión a quienes ingresan al inmueble, debido a que no hay en su historia un hecho de tal naturaleza.
Fábregas aclaró que la presencia de un hombre armado en su teatro y las agresiones que este provocó no motivarán la salida de Regina de ese foro. Cerca de las 01:00 horas de este viernes arribaron al lugar tres patrullas policiacas bajo el mando del oficial tercero de zona en San Rafael, Rodolfo Hernández Molina, quien informó a la prensa de la prohibición para ingresar armas a cualquier teatro y centro de espectáculos.
Hernández mencionó que los efectivos policiacos fueron requeridos en el lugar a través de una llamada teléfonica al servicio de emergencias por lo que, luego de su llegada a este foro, seguirán la orden de aclarar los mencionados sucesos.
Para este fin, concluyó, se desplegarán un mayor número de policías y se utilizarán las imágenes captadas por la prensa.
Algunos espectadores que permanecieron en el lugar como testigos presenciales revelaron a la prensa su temor de regresar a dicho teatro debido a que, también en las afueras de éste, hace algunos meses fueron secuestradas la actriz Laura Zapata y la escritora Ernestina Sodi, ambas hermanas de la cantante mexicana Thalía.