ISLE OF BUTE, Escocia, ago. 31, 2003.- Varias estrellas del mundo del espectáculo abandonaron el domingo esta isla escocesa sin confirmar el rumor de que se habían congregado para la boda de Stella McCartney.
Madonna, Chrissie Hynde y Sharleen Spiteri mantenían un silencio hermético sobre el objetivo de su visita, pese a los insistentes rumores de que McCartney, reconocida diseñadora e hija del legendario rockero Paul McCartney, se casó con el publicista Alasdhair Willis.
Hynde, cantante de The Pretenders, sólo dijo que Stella, de 31 años de edad, se veía "hermosa".
"La pasamos muy bien. Ha sido un encantador fin de semana", dijo Spiteri del grupo de rock Texas, en momentos en que abordaba un autobús para partir de la isla.
Hordas de reporteros, que han pasado días tratando de obtener información sobre la boda tan celosamente reservada, se mostraron contrariados cuando ambas cantantes se abstuvieron de comentar sobre el vestido de McCartney.
No hubo confirmación formal de que McCartney se hubiese casado el sábado con Willis, también de 31 años, en Mount Stuart, una mansión gótica de la era victoriana en la isla de Bute, frente a la costa occidental de Escocia. La residencia pertenece a un amigo de la familia de McCartney, Johnny Dumfries, el séptimo marqués de Bute.
El diario The Mail dijo el domingo que la pareja de recién casados fue trasladada al concluir la ceremonia en un carruaje tirado por dos caballos.
Docenas de personalidades, entre ellos Paul McCartney y su esposa, Heather Mills, Chris Martin de Coldplay y el presidente de Gucci, Tom Ford _ fueron vistos en la isla.
Las medidas de seguridad fueron intensas, mientras los residentes del área dijeron que se les había distribuido pases de acceso a sus viviendas.
Madonna se mantuvo en su camioneta Range Rover con los vidrios oscurecidos durante el cruce de transbordador hasta tierra, mientras que su esposo Guy Ritchie merodeaba por cubierta.