CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 16, 2003.- Familiares y amigos del recién fallecido actor mexicano Eduardo Palomo rindieron este domingo un homenaje en su memoria, en donde su esposa Carina Ricco destacó el valioso legado espiritual y de amor que dejó sembrado en quienes lo conocieron. De los rumores de que las cenizas del actor llegaron esta tarde al Distrito Federal para ser depositadas en un panteón local, sus allegados se negaron a confirmar la noticia y argumentaron que desconocen el sitio donde descansarán los restos.
Unas 700 personas, en su mayoría vestidas de blanco, presenciaron el tributo que se ofreció al afamado histrión, quien dejó de existir el pasado 6 de noviembre víctima de un paro cardiaco.
El Teatro San Rafael de esta ciudad, recinto que lo vio nacer como actor a los 17 años de edad, tras su participación en la obra "El diluvio que viene", abrió sus puertas para recordar y revivir los mejores momentos de quien fue considerado uno de los mejores exponentes del arte dramático en México.
El escenario iluminado a media luz fue decorado con todo tipo de flores blancas y en el medio una pantalla gigante transmitió imágenes de Palomo, mismas que de acuerdo con su viuda Carina Ricco, exponen algunos de los momentos más importantes de su vida al lado de familiares, amigos y sus hijos Fiona y Lucas, de seis y cuatro años de edad.