LOS ÁNGELES, Estados Unidos, nov. 21, 2003.- Al tiempo que las escenas del arresto de Michael Jackson en Santa Bárbara se transmitían alrededor del mundo, millares de aficionados salieron en defensa de su ídolo en tanto que muchos colegas de la industria del espectáculo mantenían un cauteloso silencio. Después del regreso de Jackson desde Las Vegas, para ser fichado el jueves por sospechas de abuso de menores, los aficionados al cantante salieron al encuentro de su caravana motorizada, mientras ésta avanzaba por las calles de la ciudad.
Los seguidores de Jackson proyectaban realizar concentraciones de apoyo al ‘Rey del pop’ en su estrella del Bulevar de la Fama en Hollywood, frente a su Rancho Neverland y también en Londres y Nueva York.
"Respaldamos a Michael y estamos consternados por el escándalo que se ha suscitado allí", dijo Gloria Haydock, presidenta del grupo británico MJ News International. "Creemos que es inocente... y que se trata de una calumnia".
En cambio, muchos colegas del mundo del espectáculo guardaron un cauteloso silencio.
Frente al Anfiteatro Universal, donde se grabaron el jueves los premios VH1 Big in 2003, la cantante Shania Twain y el intérprete Rob Thomas del grupo Matchbox Twenty evitaron pronunciarse acerca del caso con el argumento de que no conocían los detalles de las acusaciones.
Otros artistas dieron a conocer en cambio sus opiniones, entre ellos la actriz cómica Kathy Griffin, quien declaró:
"No siento por él lástima ni compasión alguna. Me repugna ver cómo mucha gente lo defiende. No puedo creerlo".
La actriz Vivica A. Fox dijo en cambio que "sería terrible que su nombre quedara manchado de esta manera. Confío en todo esto pueda tener un final feliz".
Muchos aficionados conjeturaron que los cargos contra el artista podrían ser parte de una venganza por parte del fiscal de distrito del condado de Santa Bárbara, Tom Sneddon, que trató de encausar a Jackson por abuso de menores hace una década.
El caso se deshizo cuando el niño aceptó el pago de varios millones de dólares en una demanda civil y rehusó declarar en un caso criminal.
"Es una caza de brujas", dijo Donna Green, de 39 años, que mantenía una vigilia frente a los estudios de Las Vegas donde Jackson había estado preparando un video musical.