LONDRES, Reino Unido, nov. 23, 2003.- Harto de salir por la tele en su papel institucional, el primer ministro británico, Tony Blair, ha decidido interpretar un personaje de dibujos animados. El jefe del Gobierno ha prestado su voz para el capítulo de la famosa serie Los Simpson que emite esta noche la cadena de televisión estadounidense Fox.
En el episodio, un Blair en dibujo animado acude al aeropuerto londinense de Heathrow para recibir a la familia Simpson, que -como hiciera esta semana el propio presidente de EU, George Bush- ha decidido visitar la capital británica.
El primer ministro invita a la popular familia a tomar el té en el número 10 de Downing Street, su casa.
Pero las cosas no le salen bien a Homero, quien, primero tira el té en la alfombra de la residencia del primer ministro y después choca su Mini Cooper contra la carroza de la Reina, con lo que acaba el episodio encerrado en la Torre de Londres.