CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 4, 2004.- Luis Fernando Peña no es el clásico actor que vive en una zona residencial, al contrario, su departamento consta de una pequeña sala, comedor, una recámara y una diminuta cocina.
“El mundo donde vivo es muy diferente al de mis compañeros del medio y de la actuación. Yo creo que hay de todo, pero quizá la mayoría goza de otro círculo social”, comenta el jóven actor.
¿En qué te ha ayudado convivir con gente de diferentes estratos sociales?
Me ha ayudado porque me he dado cuenta que la actuación es un trabajo como cualquier otro. Es como el de un barrendero o tortillero, con la diferencia de tu rostro aparece en miles de televisores.
Para Luis Fernando Peña Éste fue el hogar que el dio su mamá y en el se quiere quedar, pues le es familiar, tradicional y está lleno de recuerdos.
“Me siento bien de vivir aquí, me siento contento. Toda la gente me conoce y de alguna forma me respetan, no se meten conmigo porque tengo viviendo aquí casi 22 años”, comentó Luis Fernando.
“Me doy cuenta de las grandes diferencias que hay entre tener tanto dinero y vivir en una mansión, a tener algo para mantenerte y vivir cómodamente con las cosas de primera necesidad que se requieren”, expresó Peña sobre su visión de la riqueza.
Aunque sabe que hay un mundo mejor, y lleno de más comódidades, contento agregó: “Pero creéme, yo prefiero quedarme aquí con todos mis amigos, no cambio esto con nada”.
Luis Fernando es un actor sensible que se preocupa por los demás, y comenta que para él no es difícil entender el dolor ajeno.
“Creo que sentir el mismo dolor de la demás gente me ha despertado la tranquilidad para saber que soy exactamente igual a ellos. No porque sea actor voy a ser más que los demás. De hecho, cuando hicimos la película “De la Calle” nos fuimos a vivir con los chavos de la calle” agregó.
Entre sus planes a futuro Peña tiene pensado organizar una asociación de ayuda con la que contribuya en la sociedad.
“Mi hermano trabajaba en “La Asociación Pro Infancia” para ayudar a hijos de sexoservidoras, es una tarea muy bonita. Donábamos ropa que ya no usábamos y yo estoy pensando, “si Dios me da licencia”, hacer una fundación para niños con parálisis cerebral, creo que es una tarea muy difícil pero a la vez muy bonita”, puntualizó Luis Fernando.
¿Quién vive en el lado espiritual de Luis Fernando Peña?
“Yo soy católico cien por ciento, en mí siempre va a estar presente la Virgen de Guadalupe, Nuestro Señor Jesucristo, y por supuesto, en mi corazòn está mi mamá, quien desde allá arriba me echa porras”, agregó siendo muy sincero y orgulloso de sus principios, valores y forma de ser.