LOS ÁNGELES, Estados Unidos, ene. 16, 2004.- En medio de una enorme expectación, y convertido en un carnaval mediático, el cantante Michael Jackson, acusado de abuso sexual contra un menor, comparecerá mañana viernes en una corte de Santa Maria, California.
Camiones de televisión instalados en las inmediaciones de la corte pagan estacionamientos diarios de 250 dólares para poder tener una imagen del momento en el cual llegue el controvertido cantante conocido como el Rey del Pop.
Para mañana además se espera la asistencia de cientos de seguidores provenientes en "caravanas del amor" de distintas ciudades de Estados Unidos que acudirán para apoyarlo.
En la corte en donde se anunció que como medida de seguridad no habra ninguna otra audiencia, el juez sólo permitirá la entrada de 60 personas del público.
LO QUIEREN VER
Algunas personas ya se empezaron a formar desde hoy para que tengan ese codiciado acceso a fin de poder ver al cantante lo más cerca posible.
El juez desde hace varias semanas determinó que no se permitirá la entrada de medios de comunicación a la audiencia judicial ni se permitirá que se tomen fotos en el interior.
En la que será su segunda comparecencia ante autoridades por una nueva demanda de abuso sexual a un menor, Jackson ha roto la tranquilidad de la pequeña población del centro de California.
Santa María, con unos 80 mil habitantes, este viernes se convertirá en el centro del huracán informativo que ha atraído a más de un centenar de medios de todo el mundo.
Para la audiencia en la Corte se ha anunciado que conocerá siete cargos criminales por abuso sexual a un menor y dos más por haberlo drogado para cometer su crimen.
El autodenominado Rey del Pop ha sido acusado por un menor de 14 años quien denuncio que cuando tenía 12 fue abusado por el cantante cuando dormía con él en su rancho Neverland de Santa Barbara.
LAS CONSECUENCIAS
En caso de ser hallado culpable, Jacksonn podría enfrentar penas de entre tres a ocho años por cada uno de los cargos que aún no se han especificado en número.
Este es el segundo caso de abuso sexual de un menor, luego de que en 1993 fue acusado de ese delito, pero el caso no llegó a juicio al ser resuelto en acuerdo extrajudicial millonario.
El 20 de noviembre pasado y bajo estrictas medidas de seguridad, procedente de Las Vegas, Jackson -tras entregarse a las autoridades- llegó esposado al aeropuerto municipal de Santa Barbara.
Breves momentos de Jackson fueron captados por canales de televisión en donde se mostró como mantenía las manos detrás, al tiempo que era bajado del auto escoltado por detectives.
El famoso cantante tras ser fichado, se le tomaron las huellas y quedó en libertad bajo fianza después de pagar tres millones de dólares.
La investigación que dio inicio en febrero pasado, salió a la luz pública cuando autoridades policiacas cumplieron tres órdenes de cateo a propiedades del cantante.
Versiones extraoficiales han señalado que Jackson estaba en Las Vegas filmando un video para la promoción de su más reciente producción musical Number ones.