NUEVA YORK, Estados Unidos, abr. 12, 2004.- La actriz Marga López recibió este domingo el premio por Distinción y Mérito de la Asociación de Cronistas del Espectáculo (ACE) de Nueva York, por sus 72 años de carrera en el cine, la televisión y teatro.
López nació en Argentina pero desarrolló su carrera durante la época de oro del cine mexicano, compartiendo estelares con leyendas como Pedro Infante y Arturo de Córdova.
La ACE realizó la 36 edición de sus premios en un evento en el hotel Pennsylvania, donde se reconoció también al cineasta español David Trueba como Mejor Director y a su Soldados de Salamina como Mejor Película del 2003.
A la protagonista de la cinta, Ariadna Gil, se le reconoció como Mejor Actriz y a Joan Dalmau como Mejor Coactuación en el filme.
Ni Trueba ni sus compañeros en la película pudieron asistir al evento, que contó con figuras del espectáculo de México, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia, Venezuela y España, entre otros países.
López recibió el galardón entre lágrimas rodeada de los actores Julio Alemán, Isela Vega y María Victoria, también leyendas vivientes de la época del esplendor del cine mexicano, y que recibieron un Premio Extraordinario ACE por su Trayectoria Profesional.
"Esto no lo tiene uno todos los días, gracias", dijo López, de 79 años, quien ha grabado 84 películas, entre ellas Soledad, junto a Libertad Lamarque, por la que ganó su primer premio Ariel, que otorga la Academia de Artes y Ciencias de México, y la clásica realización de Luis Buñuel Nazarín.
La veterana actriz, que comenzó su carrera a los 8 años, pidió como regalo especial que su hijo Carlos Amador y su nieto del mismo nombre le dedicaran una canción, lo que éstos hicieron junto al mariachi "Embajador".
Por su parte, Julio Alemán, con 50 años de carrera, y uno de los galanes más cotizados y recordados en Latinoamérica, agradeció al público, sobre todo de su país, por haberle permitido "envejecer frente a él".
Alemán, con 190 películas entre las que destacan El derecho de nacer, Tiempo para amar y Corazón salvaje, dijo que ser actor es una carrera que abrazó por vocación -estudió ingeniería textil-, "a la que respeto mucho y la considero hoy en día más difícil que nunca para los actores en México".
El actor, que ha intervenido también en 21 melodramas, escribe sus memorias, que titulará Los secretos ocultos de Julio Alemán, en las que cuenta el apoyo que ha recibido de su esposa y sus experiencias como uno de los líderes sindicales que ha tenido la ANDA y su lucha por mejorar las condiciones de 14 mil actores.
María Victoria, cantante que le dio al bolero un carácter erótico muy especial y que también triunfó en cine y televisión, convirtiéndose en uno de sus mitos, dijo estar "muy feliz y orgullosa" por el reconocimiento de los cronistas de Nueva York.
Mientras que Isela Vega, que saltó al estrellato en las postrimerías de la década de 1960 como cantante y modelo, desafió los convencionalismos para convertirse en la más famosa exponente de un cine de liberación corporal, que por largo tiempo fue el más potente imán de taquilla de la cinematografía mexicana.
Entre su filmografía destacan Las pecadoras, El festín de la loba, Las pirañas aman en Cuaresma, Las Golfas y La viuda negra y La ley de Herodes, por las que ganó el codiciado premio Ariel.
Otros actores españoles, radicados en Nueva York, que ganaron un ACE fueron Soledad López como Mejor Actriz por la obra Nosotras lo hacemos mejor, Ángel Gil Orrios por la Mejor Escenografía y María Benjumeda como Revelación del Año, ambos por Las cuatro niñitas de Picasso, todos de Teatro Español Thalia.
La Mejor Producción en comedia fue para Las Melindres de Belissa de Lope de Vega, del Teatro Rodante Puertorriqueño, y en la categoría de drama fue para La fiesta del chivo, basada en la novela de Mario Vargas Llosa, de Teatro Repertorio Español.
A la leyenda cubana Carlos ‘Patato’ Valdés, y a la ‘Reina del merengue’ Milly Quezada también se les reconoció por su trayectoria profesional.