CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo, 2004.- En Corazones al limite siempre hay un personaje que reconviene a los demás acerca de sus constantes ir y venir en la historia.
Se trata de Antonio Ramos, “un chavo buena onda”, a quien el actor que le da vida, Ricardo Margaleff define como la conciencia del grupo.
“Es como la conciencia del grupo, es la persona que hace que todos entren en conciencia, que tengan un poco más de responsabilidad ante los riesgos de la vida”.
Margaleff recibe una nueva oportunidad como actor de telenovelas en Corazones al límite, donde llegó prácticamente de casualidad
“Terminé de grabar con la productora Mapat, no tenía trabajo, estaba desempleado, fui a hacer el casting para el personaje de Esteban (Jorge de Silva), pero necesitaban un chavo que se viera mayor que los demás, y mi casting, el de “Antonio” audicionaba el mismo dia, y me quedé”.
Ricardo considera que “Antonio” es un papel decisivo en su carrera y que hará todo su esfuerzo por representarlo de manera digna para el público.
“Es un personaje que ha sufrido muchísimo, se vuelve un chavo de la calle y el profesor Álvaro (Arturo Peniche), lo ayuda, lo mete a estudiar a su preparatoria y le consigue un trabajo en un hospital”, finalizó.