BUENOS AIRES, Argentina, mayo 12, 2004.- La cantante mexicana
Paulina Rubio aseguró al diario
Clarín que en su nuevo disco
Pau-latina quedó demostrado que ella no tiene un ego muy grande, ya que le gusta compartir y aprender de sus amigos artistas.
De gira por Argentina para presentar su nuevo álbum, Paulina señaló que éste se resume en "una retroalimentación constante entre distintos músicos. No le tengo miedo al intercambio porque no soy una artista de ego muy grande, me gusta aprender de mis amigos".
Explicó que las huellas de la mezcla de culturas en las que ha vivido están en sus canciones, por lo cual en su disco conviven rancheras y hip hop con baladas y el más puro pop.
"En la música todo vale. Estoy creando un folclore futurista. Es como un juego que te permite sacar el niño que llevas dentro", dice.
Para eso recurre lo mismo a sus amigos rockeros de grupos como Control Machete o Bacilos que a Marco Antonio Solís para pedirle una ranchera, "Ojalá", que le da a su disco "esa cosa tan mexicana de cortarse las venas, de jugarse a todo o nada".
Añadió que después de cuatro años volvió a grabar completamente en español y lo quiso hacer celebrando una suerte de regreso a sus raíces.
"Estoy en un momento muy simple, de ser positiva, cantarle al amor, en forma pasional y muy feminista", señaló, luego de recordar que no ha parado en su carrera desde que a los siete años debutó en el desaparcido grupo Timbiriche.
"Todo lo aprendí en el escenario. Tomé clases de música pero de manera informal. Además siempre fui una mala estudiante", confesó la exitosa artista que ahora prepara su próxima gira por Estados Unidos, Europa, Asia y América.