David Bisbal no es real

 
 
por: Alexis Núñez Oliva
Fuente: Ritmosonlatino.com
 

El comentario de Alexis Núñez Oliva para esta semana

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 13, 2004.- Cuando conocí a David Bisbal pensé que estaba ante un artista poco real, no porque desconfiara de su talento y carisma, sino por su sencillez, una virtud escasa en tiempos de maquillaje y sesiones de fotos.

El cantante español, además de enamorar a las jóvenes con su imagen de príncipe del siglo XVI, tiene la voz que no se encuentra en los que inician, baila sobre el escenario como pocos, e improvisa y posee la energía del que busca triunfar algún día, a pesar de haber triunfado en varios escenarios donde otros ya fracasaron.

Algunos dicen que su sencillez proviene de sus orígenes mismos, de su lucha por llegar, de haber participado en Operación Triunfo España, un concurso que busca desconocidos talentosos para volverlos talentosos conocidos.

Creo todo lo contrario. Bisbal es un hombre sencillo más allá de sus orígenes, porque cree en lo que hace y entiende a quién se debe. Es de los artistas que basa su comunicación en la cercanía, en el contacto, en la certeza de demostrar que su trabajo le fascina.

Con los años, las grandes estrellas han creído lo de estrellas y algunas suelen mirar desde el cielo, aunque cobran y venden en la tierra. Viven del misterio, de la penumbra, del paparazzi, del casi lo vieron, pero no lograron verlo, como si se tratara de vampiros, cansados del público que paga los boletos y compra los discos, como si no fueran artistas populares que hacen felices a miles cuando son más ellos y juegan menos al suspenso.

Tampoco hay que arriesgar tanto al comentar sobre David Bisbal. Estamos apenas en el nacimiento de un gran artista, con voz e interpretación extraordinarias, que todavía recorrerá mucho y sólo el tiempo nos permitirá ver si sostiene o no las banderas de la humildad auténtica, mientras ajusta su estilo personal y comienza a alejarse de las comparaciones con otros consagrados.

Por ahora es agradable verlo abrazando a quienes lo acompañan, desde sus fans hasta los de su compañía de discos, a los staff de televisión, agradeciendo a cada paso la ayuda, la colaboración, el ánimo, y es esa impresión que deja en los demás lo que transmite en el escenario, lo que permite a todos seguirlo admirando después que se va, cuando ya no está cantando, cuando ya no está en escena.

El cantante se parece al hombre, el hombre es el que vive en su casa, y sale de su casa sin perderse para subirse al escenario igual que cuando vive y es uno de los comunes hombres. Eso es más difícil de lograr que conquistar la fama, sobre todo porque cuando se es famoso, es casi siempre como si se dejara de ser.

Sólo una de estas dos cosas sucede: o la realidad no es así y por eso nos sorprende, o David Bisbal no es real.

Alexis Núñez Oliva es Productor Ejecutivo de Televisión.

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Bisbal presume una imagen de príncipe del siglo XVI.
Bisbal presume una imagen de príncipe del siglo XVI.
Foto: Archivo esmas.com
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