SANTIAGO, Chile, mayo 15, 2004.- La cantante mexicana Paulina Rubio, quien promueve el disco
Pau-latina, recibió entre tumultos la corona que le acredita como la reina de los homosexuales de Chile e interpretó algunas canciones a capela.
El diario Las Últimas Noticias reportó este sábado que la llamada "Chica Dorada" debió "pedir compostura antes de actuar en la 'Fausto'", y que durante la ceremonia de coronación "se sofocó" ante el acoso de sus seguidores y decenas de fotógrafos.
"En medio de una veintena de periodistas y reporteros gráficos encaramados en una falsa pared a punto de desplomarse, Paulina Rubio se presentó anoche en la discoteca Fausto, donde fue coronada como la reina de la comunidad gay chilena", indicó.
El reporte señaló que ante el desorden registrado en el establecimiento, considerado como uno de los más famosos de la comunidad homosexual de Chile, obligó a los organizadores a pedir calma y amenazar con suspender el espectáculo.
"Era pasada la medianoche y la ‘Chica Dorada’ comenzaba a disfrutar la performance que un grupo de transformistas le tenía preparada. Sentada en un balcón a un costado del escenario, a Paulina se le veía más tranquila", detalló.
El matutino detalló que "minutos antes, un grupo de descontrolados seguidores y periodistas la habían acorralado en la entrada del recinto, en donde los nervios la traicionaron y el caos la llevó a huir con la ayuda de sus poco amables gorilones".
La coronación de la intérprete de "Y yo sigo aquí" y "El último adiós" contó con la participación de varias figuras de la televisión chilena, quienes disfrutaron del espectáculo en el salón VIP de la discoteca Fausto.
"Tras 10 minutos en el escenario, Paulina Rubio, que se enojó porque la discoteca no vendía sus cigarrillos favoritos, se recluyó en el salón VIP para seguir disfrutando de su reinado", indicó el diario.
El diario popular La Cuarta reportó que "la chamaca donó una lavadora a modesta dueña de casa" durante su paso por un canal de televisión privado, en el que participó en el programa "Hola, Andrea", conducido por Andrea Molina.
"Paulina se emocionó profundamente con el caso de una abnegada madre que sufre serios problemas económicos. El tema caló hondo en el cuore (corazón) de la rubia y, sin decir agua va, donó una lavadora nueva, de paquete", precisó.
"La intérprete alabó el esquema de ayuda del programa de la Molina y le dijo que ojalá que en todos los países existiesen iniciativas similares", indicó.