CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 24, 2004.- La figura de la pintora, poeta, musa y modelo ‘Nahui Ollín’ es un valuarte para la mujer mexicana, porque desafió la moral y rompió esquemas que crearon controversia y rechazo, aseguró la actriz Sylvia Pasquel quien retrata la vida y obra de la artista plástica en un montaje teatral.
Tras rendir cuenta de sus dotes histriónicas en la puesta en escena Nahui Ollín. Virgen perversa, en una función especial para prensa, Pasquel personaje histórico, ya que la ideología de quien fuera amante del reconocido pintor mexicano Gerardo Murillo, el ‘Dr. Atl’, fue complicada.
"Desde hace tres meses estudié su arte a conciencia, mediante sus pinturas, fotografías, las caricaturas que hizo de sus amantes y su poesía. Todo en ella me gustó por eso; pese a conocer que la tarea no sería sencilla, me animé a completarla y lo logré", destacó en entrevista.
Opinó que Carmen Mondragón su nombre real antes de que el ‘Dr. Atl’ la bautizara como ‘Nahui Ollín’, fue una mujer innovadora y demasiado abierta en los temas de moralidad, actitud que le fue reclamada porque se dio en los años 20, una época muy conservadora.
"Nahui era muy inteligente, enternecedora y llena de contrastes, que dejó un legado impresionante para que las mujeres mexicanas nos apoyemos en él y defendamos nuestras ideas en pro de la revolución feminista", indicó Pasquel.
Escrita y dirigida por Gilda Salinas, Nahui Ollín. Virgen perversa es como un "ajuste de cuentas" de la artista plástica con cada uno de los hombres que fueron importantes en su vida.
Mediante narraciones pasionales compartidas en ocasiones con el actor Roberto D'Amico, quien encarna al militar ‘Manuel Mondragón’, padre de ‘Nahui’, y al pintor ‘Dr. Atl’, Pasquel resalta la importancia del feminismo, pero también enaltece la figura masculina.
En la trama, ‘Nahui’ tiene 78 años de edad y antes de morir decide hacer un recorrido por su trayectoria, exponiendo sus sentimientos y emociones por espacio de hora y media.
En esa regresión ‘Nahui’ habla con su padre, un militar golpista que participó en la Decena Trágica y quien escandalizado por el libertinaje de su hija la lleva a Francia, donde ella estudia arte y se prepara culturalmente, además de relacionarse con reconocidos pintores de la época como el español Pablo Picasso y el mexicano Diego Rivera.
UNA PERSONALIDAD ALTAMENTE CREATIVA.
A su regreso a la Ciudad de México su padre decide conservarla en una casa aislada y rodeada de gatos. Es ahí donde, entre lo porfiriano y afrancesado, se desarrolla su poesía. Carmen Mondragón (Nahui Ollin) nació en México el 8 de julio de 1893, y desde pequeña comenzó a mostrar una personalidad altamente creativa reflejada en sus primeros escritos y pinturas, siempre con un carácter fuerte e impulsivo y una notable precocidad sexual.
Su pintura era de estilo naif y se componía de imágenes típicas de la sociedad, la cultura mexicana y de ella misma. Fue modelo para los muralistas y los fotógrafos más relevantes del momento, hecho que trascendió entre 1927 y 1941.
Otras de sus parejas sentimentales fueron Carlos Santoyo, el fotógrafo Antonio Garduño y Eugenio Agaciano.
En su vejez vivió en el centro de la Ciudad de México, trabajó en una escuela primaria nocturna como maestra de pintura y se sostuvo de una beca que el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) le pagó hasta el día de su muerte, ocurrida el 23 de enero de 1978.
Nahui Ollín. Virgen perversa, en la que también participa el acordeonista Hebert Clavel, se presentará todos los miércoles hasta septiembre próximo, en el teatro Wilberto Cantón, de la Sociedad General de Escritores de México (Sogem).
A la presentación asistieron Benjamín, Yolanda y Beatriz, sobrinos de ‘Nahui Ollín’, así como figuras del espectáculo, como Jacqueline Andere, Isaura Espinosa, Rosita Pelayo, Vanessa Bauche, Anel y Shamila, entre otras.