CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 13, 2004.- La Compañía Nacional de Danza, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), ofrecerá una Gran Gala de Verano el sábado 14 y el domingo 15 de este mes, con la presentación de diversas coreografías de corte contemporáneo y neoclásico que fueron realizadas por creadores mexicanos y extranjeros.
El INBA señaló en un comunicado que las coreografías son una muestra de la capacidad con la que cuenta esa agrupación mexicana por manejar diversos estilos y lenguajes.
Son cuatro piezas que muestran el trabajo de dos coreógrafos mexicanos, un canadiense y un cubano, "que marcan las diferencias en los modos de expresión dancística y la facilidad que tienen nuestros bailarines para adaptarse a diversas formas de movimiento", comentó en entrevista Dariusz Blajer, director de la agrupación.
El programa dará inicio con Marejada, coreografía de Nellie Happee, con música de Arturo Márquez.
Es una obra en la que los encuentros y desencuentros tienen lugar a través de la presencia de cinco parejas que aparecen en el atardecer.
La compañía también estrenará mundialmente la obra La noche ladra, de David Attie, con sonorizaciones de Antonio Vivaldi, en la que el coreógrafo explora los misterios que envuelven a la vida en pareja.
Además interpretará las obras Deseo (Désir), de James Kudelka, con fondos musicales de Sergei Prokofiev.
Es una pieza que sobresale por la plasticidad de los movimientos, la dificultad técnica y la belleza del trabajo de este destacado coreógrafo en su habilidad para enlazar la tradición clásica con movimientos modernos y así plasmar una historia de pasión, placer y deseo.
Dionaea fue creada por Gustavo Herrera, con música de Heitor Villa-Lobos, inspirada en esta planta exótica que atrae con gran habilidad a sus presas.
Dentro de esta selección de obras, la pieza que ofrece el coreógrafo James Kudelka resulta muy interesante porque maneja una forma diferente de apreciar la música; mientras que el montaje de Nellie Happee se presenta por primera vez en stametrópoli, ya que fue estrenado en Guadalajara, explicó Blajer.
De Dionaea explicó que es una pieza que no se había remontado en los últimos años, pero que alcanzó un gran éxito dentro del ámbito dancístico mexicano, además de preparar un estreno con David Attie, coreógrafo mexicano que maneja con los sentimientos humanos con profundidad.
"Somos una compañía que entre sus propósitos plantea el trabajo con diversos coreógrafos.
"Queremos que al mismo tiempo que pueda expresarse con piezas que forman el tesoro clásico mundial como Giselle, Don Quijote, El Lago de los Cisnes o Raymonda, tenga otros lenguajes de coreógrafos modernos", precisó la fuente.
"Esta visión repercute favorablemente en el público, ya que si le presentamos lo mismo diariamente puede aburrirse. Ahora quisimos ofrecerle obras de otros creadores", afirmó Blajer.
Esta gala que ofrecerá ahora la Compañía Nacional de Danza forma parte de las actividades del 70 aniversario del Palacio de Bellas Artes, recinto que ha sido la sede principal de la agrupación.