LIMA, Perú, sep. 20, 2004.- La conductora peruana Laura Bozzo, quien permanece bajo arresto domiciliario desde julio de 2002, afirmó hoy es víctima de una persecución política y calificó el proceso judicial en su contra como una ‘canallada’.
La titular del programa Laura en América, que transmite la cadena estadounidense Telemundo, afirmó al canal 5 de televisión que hay ‘toda una confabulación’ para encarcelarla bajo la acusación de pertenecer a la red de corrupción de Vladimiro Montesinos.
Bozzo señaló que se le acusa de haber recibido tres millones de dólares de manos de Montesinos, ex asesor en temas de seguridad del gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000), pero aseveró que las investigaciones no han arrojado un desbalance patrimonial.
La conductora de talk shows manifestó que el fiscal que lleva el caso en su contra ha ignorado pruebas fehacientes en su favor, como las pericias hechas a su patrimonio que desecharon cualquier indicio de enriquecimiento ilícito.
"Esta es una prueba de que soy víctima de una persecución política. No puede ser posible que una acusación se base en el dicho de oídas de la colaboradora eficaz Matilde Pinchi Pinchi", aseveró Bozzo en otras declaraciones en un sitio de Internet.
Adelantó que utilizará el dictamen del fiscal Martín Retamozo ‘como arma’, para probar ante los organismos internacionales que es objeto de una venganza.
"Primero me horroricé. Es una canallada lo que están haciendo conmigo. Pero es precisamente esta canallada la que permitirá mostrar al mundo que me están acusando sin pruebas", afirmó la conductora de televisión.
El fiscal Retamozo desestimó la semana pasada el pedido de libertad presentado por Bozzo por existir "peligro de fuga y perturbación de la actividad probatoria".
Retamozo pidió una condena de siete años de prisión para Bozzo por considerarla cómplice del delito de peculado y autora del delito de asociación ilícita para delinquir.