MADRID, España, oct. 31, 2004.- El uso del nombre de la princesa de Asturias Letizia Ortiz como gancho comercial en muchos negocios en España, favoreció a algunos con el incremento de ventas, pero otros tantos se vieron obligados a cambiar de publicidad pese al tirón inicial.
Fragmentos de un reportaje de la revista española Interviú publicaron este sábado un balance de ventas de varios negocios, ahora que se cumple un año del anuncio del compromiso del Príncipe Felipe de Asturias con la periodista.
Uno de los casos en que el nombre de Letizia ya no vende es la Boutique Conmemorativa del Enlace real, situada en Madrid, cerca de la Almudena, la catedral en que los Príncipes de Asturias contrajeron matrimonio en mayo pasado.
Según el reporte, que será publicado con detalle este lunes 1, esta tienda de souvenirs con imágenes de los príncipes y el emblema de la Casa Real se llenó de clientes durante los primeros meses, pero vio muy reducida su afluencia tras los atentados del 11-M.
Agregó que tan sólo recuperó el interés de los turistas los días previos al enlace, por lo que mantuvo a seis personas vendiendo y a otra organizando el acceso al local por la avalancha de compradores registrada.
En esa temporada, la tienda vendió 15,000 dedales con la imagen de los príncipes, 2,500 abanicos, 2,000 tazas, 1,500 vasos de "chupitos" (tequileros) y 22 anillos réplica de la sortija de compromiso.
Sin embargo, el propietario del comercio está ahora reconvirtiendo muchos de esos artículos en otros regalos, según el reporte.
También hicieron su negocio pequeños comerciantes, como el pastelero asturiano Ataúlfo Valdés, creador de las "letizias", galletas de almendras y yema con una corona de chocolate, de las que logró vender 300 al día durante muchos meses.
Otros dulces con motivo "real" fueron los turrones Letizia, elaborados por el café Vicente de Villaviciosa, Asturias, la tierra de origen de la princesa, de los que se vendieron 300 kilos y que se volverán a fabricar para las próximas navidades.
Menos éxito tuvo el propietario de Exclusivas Salroig, que grabó las caras de los novios en botellas de cava y de las que sólo consiguió vender 100 unidades a 38 dólares cada una.
La prensa sacó mucho dinero de la venta de ejemplares de revistas del corazón e incluso de la publicación de pequeñas y aceleradas memorias sobre la figura de Letizia Ortiz.
Las periodistas Ángela Portero y Paloma García-Pelayo colocaron en el mercado 105,000 ejemplares de Tú serás mi reina, una cifra muy superior a los 12,000 libros vendidos de la obra Quiero ser como Letizia, de Idoia Bilbao.
El nombre de la futura reina fue también inspiración para un promotor de viviendas, quien al aprovechar el "efecto Letizia" llamó así a los bloques de casas que va a construir en la avenida Juan Carlos I, frente al polideportivo Príncipe Felipe, en Murcia.
Y es que Letizia Ortiz, según el semanario, fue toda una fiebre que llevó hasta a un increíble aumento de los bautizos de niñas con este nombre: un 300% más de Letizias con "z".