BUENOS AIRES, Argentina, nov. 25, 2004.- El príncipe Harry de Inglaterra dejó hoy Argentina en medio de una serie de escándalos por las recurrentes escapadas nocturnas que hizo para emborracharse en los bares cercanos a la hacienda en donde se hospedó.
El hijo menor del príncipe Carlos y de la fallecida Diana de Gales llegó a Buenos Aires el pasado 12 de noviembre en una especie de "castigo" que le aplicó la familia real, para alejarlo de los escándalos que había protagonizado en Inglaterra.
Además de que se relacionó con una actriz porno, el príncipe se enfrascó en una pelea con un fotógrafo, ante lo cual la Casa Real optó por enviarlo a Argentina con el pretexto de que mejorara el polo, uno de sus deportes favoritos.
Aunque se anunció que Harry permanecería hasta fines de diciembre en Argentina, partió este mediodía en medio de un fuerte operativo de seguridad después de que se diera a conocer que más que practicar polo, se dedicó a escapar de su guardia personal.
Además de sus cuatro custodios británicos, Harry era protegido por 15 miembros de la policía bonaerense que se vieron rebasados porque el príncipe se escapaba en moto por las noches para visitar distintos bares, en donde terminaba completamente borracho.