CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 25, 2005.-
Juan Soler llegó muy desvelado a trabajar este lunes, pero no porque se haya ido de fiesta, si no por ser un buen padre.
“Pues estoy ahora un poco ‘cansadón’, porque hubo problemas de rozaduras con la beba y no durmió muy bien, por consecuencia su papá tampoco durmió bien, y estoy llegando a grabar en condiciones no muy aptas, la verdad”, aseguró el actor.
Juan ayuda mucho a Maki, sobre todo a la hora de darle de comer a Mía, por las madrugadas.
“Definitivo, nos paramos, le damos de comer a la beba, no me lo perdería por nada del mundo, bien vale la pena venir a trabajar 'en vivo' acá, con tal de tener a tu beba en brazos y darle de comer”, expresó Juan.
La paternidad ha sido una gran lección de vida.
“Soy un tremendo papá, sí supe tomar la responsabilidad y el compromiso, y es fascinante ser papá porque se vive una gran experiencia, la verdad”, comentó el novato padre.
Ver a su esposa Magdalena en plan de mamá, hace que la admire más cada día.
“La dedicación, el compromiso que tiene con la beba, cómo se entiende con Mía, porque se entiende de una forma magnífica, hace cualquier ruidito y sabe si tiene hambre, si esta molesta, si hay que cambiarla, toda esa comunicación que tiene que básicamente es puro amor”, aseguró Juan.