LONDRES, Reino Unido, mar. 8, 2005.- La dirección general del registro civil para Inglaterra y Gales rechazó el martes 11 objeciones oficiales a la boda civil entre el príncipe Carlos y Camilla Parker Bowles.
El viernes pasado expiró el plazo para presentar las objeciones legales a la boda, que tendrá lugar el 8 de abril. Esas objeciones fueron presentadas en la oficina del registro civil en Chippenham y Cirencester, donde tienen sus respectivas residencias los contrayentes.
Los objetantes pueden apelar a los tribunales de justicia, dijo la estatal Oficina Nacional de Estadísticas.
El registro civil es responsable de emitir los certificados de nacimiento, defunción y matrimonio.
Las objeciones fueron principalmente que la ley no autoriza al príncipe a casarse por lo civil.
Pero el director del registro civil Len Cook dijo haber quedado "satisfecho con que ninguna de estas objeciones debería impedir la emisión de un certificado" de matrimonio.
Cook aceptó la opinión de Lord Falconer, máximo funcionario Legal británico, de que la ley de derechos humanos de 1998 tiene precedente sobre leyes anteriores que excluían las nupcias reales de las normas que regentan las ceremonias de casamiento civil.
Carlos y Parker Bowles -a quien un sector del público desprecia por haber mantenido amoríos con el príncipe mientras estaba casado con la princesa Diana- habían pensado casarse en el castillo de Windsor.
Empero, los organizadores descubrieron que conforme al derecho británico, efectuar la boda en el castillo significaría permitir su uso para las ceremonias nupciales del resto del público.
La madre de Carlos, la reina Isabel II, anunció que no asistirá a la ceremonia civil, aunque piensa asistir al servicio religioso.