LOS ÁNGELES, Estados Unidos, abr. 15, 2005.- La madre de la presunta víctima de abuso sexual del cantante
Michael Jackson continúa hoy testificando, en su tercer día consecutivo en la corte de Santa Maria, California.
Este día se tiene contemplado que se efectúe el interrogatorio por los abogados de Jackson, encabezados por Tom Mesereau, que buscarán mostrar inconsistencias de la testigo.
Jackson arribó este viernes 15 minutos antes de la hora fijada para la audiencia, acompañado de sus padres Joe y Katherine Jackson, vestido de traje negro chaleco rojo y una banda dorada en su brazo derecho.
La mujer de 37 años, cuya identidad no se revela por protección del menor, ha sido duramente criticada por la defensa del cantante de actuar para obtener millonaria compensación.
En la continuación del juicio la mujer con vehementes respuestas con frecuente llanto, ha dicho que vivió momentos de tensión y terror y que sufrió amenazas de que matarían a sus padres y a su novio.
La madre del niño, que tenía 13 años cuando presuntamente fue abusado en febrero o marzo del 2003, declaró que fue acosada por asistentes de Jackson ya que planeaban mandarla junto con su familia a Brasil, luego de que aparecieron en un documental de la BBC.
La mamá del joven dijo que los asistentes los tuvieron secuestrados en el rancho Neverland y planeaban enviarlos a Brasil en donde ella pensó que podrían eliminarlos fácilmente.
Abundó que el viaje al final no se efectuó, pero en cambio ella y su familia fueron recluidos en el rancho Neverland y forzados a aparecer en un video, que nunca se dio a conocer, en el que se les dio un guión para describir a Michael Jackson como buen padre y persona.
"Uno de los asistentes de Jackson me advirtió que si en sus declaraciones ponía en mal la imagen del cantante me amenazo que ellos sabían donde vivían mis padres", además de que no llamó a la policía porque, según ella, nadie le iba a creer.
De igual forma dijo que todas sus actividades del 21 de febrero al 10 de marzo del 2003 fueron dictadas por los asistentes del cantante y que hasta incluso sus llamadas eran intervenidas.
La madre de la presunta víctima dijo que siguió un guión en el video donde lo llaman "papi Michael". "Estaba confundida y me sentía triste, en ese momento tuve que cumplir lo que se nos había dicho que siguiéramos por escrito y por eso básicamente estaba actuando".
Este video se dio como forma precautoria luego de la transmisión de un documental de la BBC donde el cantante toma al menor de las manos y dice que gusta de dormir con niños que no son de su familia.
La madre dijo que días después del documental, trabajadores sociales la interrogaron sobre si Jackson había abusado a sus hijos y que de nuevo otro asistente le exigió que dijera solo cosas agradables.
"En esas ocasiones tuvimos que actuar y es por eso que teníamos que mostrar una figura paternal de Jackson", reiteró la mujer que de nueva cuenta llegó a la corte con la cabeza cubierta con una chamarra con gorra.
Sin embargo, cuando se difundió el video ante el jurado se observó a la mujer riendo y bromeando con sus hijos entre cada una de las tomas.
Jackson se ha declarado inocente de los 10 cargos que se le imputan por darle alcohol al menor y abusar sexualmente de él, además de retener a la familia contra su voluntad.
El resto de los cargos son conspiración, falso secuestro, secuestro infantil, extorsión, actos lascivos e intento de actos lascivos ocurrido en febrero o marzo del 2003.
El pasado miércoles la madre se arropo en la ley para que como testigo no se le pregunte de una acusación de fraude federal que enfrenta por el gobierno de este país.
Basada en la Quinta Enmienda de la constitución de Estados Unidos la mujer no será interrogada por el caso que enfrenta por defraudar al Sistema de Bienestar Social conocido como Welfare.
La mujer es investigada por haber recibido dinero para comida, ayuda médica y gastos entre octubre del 2001 y marzo del 2003 después de que había ganado una indemnización de 150 mil dólares.
La madre había recibido esa compensación, lo que no le permitía recibir ayuda del gobierno, después de ganar una demanda contra una tienda departamental por maltrato y abuso.