CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 25, 2005.-
Sabrina estuvo inconsolable y no dejaba de llorar porque no ha recibido ninguna manifestación de apoyo por parte de su novio; le preocupa que él pueda estar enojado por los shows que ha dado en la casa.
Ella asegura que en repetidas ocasiones ha pedido a su novio que le demuestre que la apoya sin embargo no ha obtenido ninguna respuesta.
Arturo Carmona intentó tranquilizarla y le pidió que reflexionara sobre su actitud en la casa, pues considera que no son necesarios los espectáculos que da la argentina porque perjudican a su hija y novio.
Sabrina después de oír las palabras de Carmona recapacitó y dijo que dejaría de derrochar dinero en sus operaciones y lo emplearía para estar más tiempo con su hija.