MADRID, España, jun. 21, 2005.- El actor estadounidense
Tom Cruise, protagonista de la nueva película
La guerra de los mundos, dijo este martes en Madrid que se duerme preguntándose si ha hecho lo suficiente por los demás y que no habla de derechos humanos sino que se compromete con la gente "de manera activa".
En la presentación del último filme del director estadounidense Steven Spielberg, la presencia de Cruisedio lugar a un enorme despliegue de seguridad: Detectores de metales, incautación de teléfonos móviles y excursión en autobuses hasta el Planetario de Madrid, lugar elegido para la rueda de prensa de La guerra de los mundos, que se estrena en todo el mundo el próximo día 29.
El actor apenas tuvo que responder preguntas sobre la película, sino más bien sobre su compromiso matrimonial con Katie Holmes, presente en la sala, sobre la iglesia de la cienciología y sobre su filosofía de vida.
A sus 43 años, Cruise es la estrella por excelencia de Hollywood, el rey de la taquilla. "Gano mucho dinero pero tampoco hago cine por dinero, me encanta mi trabajo, me pagan bien y la gente gana dinero conmigo", explicó el actor.
Cruise se define como "cienciólogo". "Llevo veinte años trabajando en esta iglesia y es un instrumento que uso para mejorar mi vida. Me siento muy vivo y tengo grandes esperanzas de cara al futuro".
El actor no se molestó con las preguntas que le formularon sobre su vida privada y contestó: "Nunca he sido más feliz en mi vida".
Pero Cruise arremetió contra la importancia, a su juicio, negativa, que tiene la psiquiatría en la sociedad.
"No quiero un mundo feliz como el de Aldous Huxley, en el que se drogue a los niños -dijo-. La psiquiatría no es una ciencia, no son autoridad de nada. Yo con la Cienciología puedo librar a los drogadictos de su adicción, hay que enseñarles a creer y yo creo en la rehabilitación criminal".