LOS ÁNGELES, Estados Unidos, jun. 22, 2005.- Un admirador de
Mel Gibson fue sentenciado a tres años de prisión por acosarlo a tal extremo que puso en riesgo la integridad del actor y director, señalaron hoy fuentes judiciales.
Zack Sinclair compareció este martes ante una corte de Los Ángeles, luego de ser acusado por el director de La pasión de Cristo y actor del serial Arma mortal.
Vestido con la ropa de prisión, luego que había sido declarado culpable en marzo pasado, Sinclair, quien rechazó los abogados públicos y se defendió él mismo, escuchó la sentencia de tres años por parte del juez.
Gibson, que no estuvo presente en la corte, había declarado a los miembros del jurado que temía por la seguridad de su esposa y sus hijos, después que Sinclair se le acercó por primera vez en septiembre de 2004 cuando estaba en una capilla.
El individuo de 35 años, le envió cartas, lo acosó y acechó en reiteradas ocasiones y en algunas de ellas le pedía que los dos oraran juntos. En una ocasión estuvo a centímetros de distancia y le dijo "Estoy aquí para que oremos".
Gibson había aceptado que las actitudes de Sinclair no eran amenazantes pero sus actitudes le preocuparon por la seguridad de su familia y que por ello desde el 2004 había solicitado orden de restricción contra el acusado.
Fiscales señalaron que en una ocasión el individuo ingresó sin autorización a la residencia del actor en Malibú y en otras ocasiones era encontrado en sus jardines a pesar de haber sido reconvenido.
Gibson produjo y dirigió la cinta taquillera La pasión de Cristo en la que describe las últimas 12 horas de vida de Jesucristo.
"Las cartas eran alarmantes, acosadoras y molestas", describió Gibson quien invirtió en esa cinta 25 millones de dólares de su bolsillo y que ganó 370 millones sólo en la taquilla en Estados Unidos.
En la demanda se indicó que Sinclair llegó hasta la casa de Gibson el 17 de Septiembre y según uno de sus empleados, exigió verlo para decirle que quería que oraran juntos.
Al recibirlo Gibson le pidió que se fuera y no regresara, pero al siguiente día retornó, tocó el timbre de la casa para decir que estaba ahí "para orar con el señor Gibson", según declaró el actor.
Para el 19 de septiembre Sinclair acudió a la misma iglesia a la que va Gibson, en el oeste de Los Ángeles, para acercarse a él, interrumpir su culto e insistirle en que oraran juntos, abundó Gibson.
Todavía al siguiente día Sinclair regresó a la casa de Gibson para volver a tocar el timbre lo que obligó a que la esposa del actor, Robyn, llamara al Departamento del Sheriff de Los Ángeles.