LONDRES, Reino Unido, jun. 29, 2005.- El príncipe Harry, hijo menor del matrimonio de los príncipes de Gales, Carlos y Diana, fue sometido a un examen de ADN al nacer pues se dudó que fuera descendiente del heredero al trono, reveló hoy el tabloide local
The Sun.
Las dudas sobre la paternidad del príncipe Carlos con respecto a Harry fueron expuestas en el nuevo capítulo del libro La Ultima Palabra de Simone Simmons, ex consejera astrológica de Diana de Gales y que a manera de serial publica el tabloide.
Según Simmons, las pruebas de ADN a las que se sometió a Harry, ahora de 20 años de edad, fueron ordenas por funcionarios reales luego que Diana confesó haber tenido una aventura sexual con el oficial militar James Hewitt.
En el nuevo capítulo de su escandaloso libro sobre las presuntas confidencias de la fallecida Lady Di, Simmons señaló también que Diana calificó en una ocasión el desempeño sexual del príncipe Carlos y que le dio sólo uno en una escala que consideraba hasta el diez.
El polémico libro, que sale a la luz a casi ocho años de la muerte de la princesa, indicó que Diana también calificó a otros de sus presuntos amantes, tal como el también desaparecido John F Kennedy Junior, a quien dio un completo diez.
Simmons aseguró que Lady Di también estaba impresionada por las calidades amatorias de Hewitt, a quien dio un nueve, y que a otro de sus amores, Oliver Hoare, le otorgó un seis, calificación que pese a ser baja era mucho mejor que aquella que dio a Carlos.
Diana falleció en un accidente automovilístico en París en agosto de 1997 al lado de su entonces pareja sentimental, el multimillonario Dodi Al Fayed, y quien según Simmons, era adicto a la cocaína y la princesa sólo estaba a su lado para ayudarle.