LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 19, 2005.- Aunque el programa
Desperate Housewives no recibió el premio Emmy a la mejor serie de comedia, sus estrellas acapararon la atención la noche del domingo.
"Hay muchas personas viniendo de todo el mundo para vernos. Es asombroso", dijo Nicollette Sheridan, que lució sorprendida cuando apareció en la alfombra roja entre alaridos y gritos.
Su coestrella Marcia Cross subrayó que hace apenas un par de temporadas, la serie no existía
. "Ahora nosotros tenemos todas estas nominaciones", dijo Cross, quien portaba un estupendo vestido verde esmeralda sin tirantes con pulsera y aretes en sintonía.
La reacción más estruendosa fue reservada para Teri Hatcher, quien llegó con un sutil vestido azul. Ella sonrió y saludó a la gente antes de ingresar rápidamente al auditorio donde se entregarían los premios.
Durante la ceremonia, Eva Longoria hizo una pieza corta donde ella se burló del hecho de que fue la única actriz de la serie que no fue nominada para un premio. En las escenas, ella apareció en la última fila de butacas, cerca de las vigas.
No todos se mostraron tan entusiastas, sin embargo.
"Es bueno estar aquí a punto de perder ante Desperate Housewives”, dijo Will Arnett, de la serie Arrested Development, quien fue nominado, junto con Desperate Housewives para el premio a la mejor serie de comedia.
“Desperate Housewives no es una comedia", dijo Arnett en la alfombra roja. "Es una telecomedia que tiene momentos cómicos".