CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 29, 2005.- Rubén Galindo, el productor general de
Bailando por un sueño, anticipa que el programa no estará al aire por un largo tiempo, ya que está consciente de que no es bueno abusar de las fórmulas, sino al contrario, saberlas retirar cuando están en su mejor momento.
“Lo que no queremos que suceda es que dure demasiado. Debe tener una vida que no debe extenderse, porque queremos irnos en lo más alto de la cúspide y que la gente lo guarde en lo más hondo de su corazón”, dice en exclusiva a esmas.com.
¿Ya tienen definidas cuántas etapas habrá?
“La verdad es que los planes son muy padres y a mediano plazo, durante las emisiones del domingo iremos anunciando cómo va la cosa”.
¿Qué balance hacen al terminar la primera etapa?
Estamos felices, cerramos la primera con mucho éxito y quedó muy bien sentado el comienzo de la nueva. Los comentarios generales son que se va a poner muy grueso, la competencia va a estar reñida.
¿Qué es lo que está dejándole el programa a la pantalla de televisión?
Primero, la gratitud con Televisa y todas su áreas, porque fue un esfuerzo en conjunto que dio los resultados que esperábamos, es un triunfo de toda la empresa.
“Segundo, tenemos una joya en las manos, porque es un programa que exprime las virtudes del ser humano, de cada competidor que quiere sorprender al público. La parte que tiene de reality show en donde los acompañamos a sus ensayos y convivencias, nos ha demostrado lealtad, generosidad, cultura de esfuerzo y trabajo en equipo, y esos son los valores que la gente está reconociendo domingo a domingo.
Después de cuatro años de todo tipo de realities en televisión, ¿crees que es precisamente esa parte humana del programa, la que le gustó a la gente?
Si me pides que desglose la fórmula del éxito del programa, te listo varios ingredientes: haber puesto en una licuadora el caso verdadero de un representante del pueblo mexicano, y que un famoso luche a cambio de nada, por hacer ese sueño realidad con una prueba legítima de baile, en la que el mismo pueblo es el invitado de honor.
“También haber invitado a toda la República y haber usado el horario que -en época de Raúl Velasco- era el de la familia; eso ha reunido una vez más a los nietos con los abuelos en torno a la televisión. Y finalmente, haber mezclado todo eso con una filosofía de que todos tenemos derecho a bailar y a luchar, no importa tu situación social, ni tu religión, ni tu filosofía, ni tus condiciones especiales… todos podemos soñar.
Entonces, ¿crees que la manera en que se presentan a los artistas es parte esencial de este éxito? Es decir, el no abusar del hecho de que son estrellas…
Mira, no sé si se haya abusado o no de ellos. Pero aquí lo que hicimos fue ver a las estrellas desde su lado virtuoso, no como artistas, sino como seres humanos. Héroes que dejan todo por el sueño legítimo de alguien. Ellos son como el milagro que el soñador ha estado buscando.
“A diferencia de otros reality shows donde se busca hurgar en el lado oscuro del ser humano, Bailando por un sueño te obliga a exprimir tus virtudes y tu lado más noble”.
¿Qué podemos esperar para la segunda etapa?
Pues les auguro que habrá un espectáculo de baile maravilloso, porque ahora tendremos más nivel de baile, con más parejas dotadas de lo mismo. Es decir, habrá una competencia más reñida, porque hay más parejas con mejor nivel de baile.
“Va a ser muy doloroso ver eliminarse a cada pareja, porque todos los sueños son legítimos, sublimes y honestos. Bailando por un sueño es un ritual que ya estableció un estilo de vida el domingo, y nosotros no vamos a traicionar el formato, porque está hecho para que perdure.
¿Cómo sientes a tus conductores? ¿Has pensado en algún cambio?
No, ninguno. Estoy feliz con Liza Echeverría, una mujer que se ha entregado al 100% a su compromiso con el público y con la producción. También estoy muy contento con Adal, que es un talento impresionante, que tiene una capacidad vertiginosa para captar y explotar las emociones y la atención del público; que le da agilidad y suspenso a la competencia.
Después del triunfo de Latin Lover y Mariana, la segunda etapa de Bailando por un sueño comienza este domingo 2 de octubre a las 19:00 horas, en el Canal de las Estrellas.