NUEVA YORK, Estados Unidos, nov. 18, 2005.- El ganador de dos premios Oscar, Russel Crowe, se declaró hoy culpable ante un tribunal de Manhattan de agredir al empleado de un hotel lanzándole un teléfono, con lo que eludió ir a la cárcel y sólo tendrá que pagar una ligera multa.
El juez Kathryn Freed sentenció al actor a pagar 160 dólares por trámites judiciales y a comprometerse a no tener problemas con la justicia durante un año, tras un incidente que quedó finalmente en un asalto en tercer grado por el que podría haber ido un año a prisión.
Si hubiera sido condenado por los cargos que inicialmente se presentaron en su contra, como asalto y posesión de un arma (el teléfono), Crowe podría haber pasado hasta siete años en la cárcel y haber perdido su permiso para trabajar en Estados Unidos.
El protagonista de éxitos como Gladiador y El luchador, quien asistió con su mujer al juicio, logró reducir la sentencia al declararse culpable.
"Mi cliente ha admitido que se excedió y está muy contento de que todo esto se haya resuelto y seguir adelante con su vida", dijo a la salida del tribunal su abogado, Gerald Lefcourt.
Con la comparecencia de este viernes, que suscitó gran interés entre los medios de comunicación, se puso punto final a la historia que comenzó el 6 de junio pasado.
A esa hora, un malhumorado Crowe discutió con el conserje del establecimiento, Néstor Estrada, porque no era capaz de poder realizar una llamada a su mujer, Danielle Spencer, con quien tiene un bebé de menos de un año y que se encontraba en Australia.
Cuando el actor bajó a la recepción a pedir explicaciones, perdió los estribos y lanzó un teléfono contra el empleado del hotel, que tuvo que ser trasladado al hospital St. Vincent y atendido de heridas menores en el rostro.
En agosto pasado, Crowe cerró una demanda civil presentada en su contra por el mismo episodio.
Según versiones de algunos diarios británicos, Crowe habría llegado a pagar a Estrada 11 millones de dólares para que éste zanjara el caso.