CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 14, 2005.- Los reyes Juan Carlos y Sofía de España bautizaron hoy a su nieta y segunda en la línea de la sucesión a la corona, la infanta Leonor de Todos los Santos, hija de los príncipes de Asturias, Felipe y Letizia.
En el Palacio de la Zarzuela, el arzobispo de Madrid Antonio María Rouco Varela recibió al agua bautismal del río Jordán en una ceremonia cargada de tradición para la quién está destinada a ser reina de España en su día.
Leonor, nacida el pasado 31 de octubre en la clínica Ruber Internacional de Madrid, es la primogénita de los príncipes, séptima nieta de los reyes, recibirá trato de Alteza Real y está llamada a ser en su momento princesa de Asturias.
En la residencia de la Casa Real, la familia real, junto con la familia materna de la infanta, posó para las cámaras con Leonor ya vestida del faldón blanco que en su momento llevaron su padre y su abuelo.
La sesión pasó a dejar solo a los abuelos con Leonor, para finalizar en una imagen de los reyes y los príncipes solos con la pequeña.
Posteriormente, los titulares de los órganos del Estado invitados saludaron a los reyes y los padres de la infante, entre ellos el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero.
Con la pequeña en sus brazos, Letizia se acercó a saludar a los periodistas presentes en la sala a los que informó que sólo Leonor será el único nombre que lleve la heredera, y siguiendo la tradición se agrega "De todos los Santos".
En un salón interior del Palacio de la Zarzuela, habilitado para la ceremonia, Rouco Varela acompañado por el arzobispo castrense Francisco Pérez González, ofició la liturgia sobre la pila de Santo Domingo de Guzmán.
Salvo el rey Juan Carlos, todos los reyes, desde el siglo XII han sido bautizados, así como los infantes, una tradición que no se vivía desde el bautizo del príncipe Felipe en 1968.
Durante la sesión fotográfica, Leonor permaneció dormida, salvo en un momento que abrió los ojos cuando su madre la cargaba, así como cuando recibió las aguas bautismales.
El coro de religiosas de las Hijas de Santa María de Corazón de Jesús entonó los cantos de la ceremonia, como ha sido en los bautizos de los otros seis nietos de los reyes.
La elección de los reyes para bautizar a Leonor es una tradición en la monarquía, que no se vivía desde 1968 cuando al príncipe Felipe lo bautizaron su bisabuela la reina Victoria, viuda del rey Alfonso XIII, y su abuelo el conde de Barcelona, Juan de Borbón.
En la ceremonia, estuvieron presentes los presidentes del Congreso Manuel Marín, del Senado, Javier Rojo, del Tribunal Constitucional, María Emilia Casas, y del Consejo General del Poder Judicial, Francisco Hernando.
Asimismo, la presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid, Esperanza Aguirre y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz Gallardón.
Como también es tradición en bautizos de miembros de la familia real, el equipo médico que atendió a la madre estuvo presente, en este caso las enfermeras y médicos encabezados por el doctor Luis Ignacio Recaséns.
Además de los familiares, los reyes Constantino y Ana de Grecia, y sus hijos, ya que el monarca es hermano de la reina Sofía.
La infante lleva el nombre de Leonor, que es una referencia en la historia de los reinados españoles, al llevarlo cinco reinas de Aragón, dos de Castilla y dos del reino de Navarra, destacando Leonor de Castilla que reinó Inglaterra en el siglo XIII.