SAN JUAN, Puerto Rico, ene. 30, 2005.- El cantante puertorriqueño
Ricky Martin, que tiene una fundación en contra de la explotación sexual infantil, se expresó el lunes complacido con la reciente firma de una ley estadounidense que da protección a las víctimas de tráfico humano.
Martin catalogó la firma del estatuto por parte del presidente George Bush como "un acto de conciencia y de compasión".
"Estos mercaderes del sexo infantil utilizan a sus víctimas como mercancía que venden sin escrúpulos y cuyos consumidores los someten a los actos más despreciables, les roban su niñez, su inocencia", manifestó en declaraciones escritas.
Según el artista, la ley no sólo sacará "de carrera" a los que hacen el negocio, sino también a los consumidores, quienes serán igualmente procesables.
Al convertir en ley el Proyecto de Reautorización de Protección a las Víctimas del Tráfico Humano, Bush asignó 361 millones de dólares para combatir este mal durante los próximos dos años.
La ley en cuestión, firmada el 10 de enero, le ordena a la Agencia de Desarrollo Internacional y a los departamentos de Estado y de la Defensa de Estados Unidos que incorporen en sus programas de ayuda humanitaria en situaciones de emergencia y post-bélicas, medidas de protección y prevención del tráfico entre las poblaciones vulnerables, especialmente mujeres y niños.
"Con esta nueva legislación, tendremos más herramientas para reintegrar a las víctimas a la sociedad. Es sencillamente extraordinario", indicó Martin, destacando que el tráfico, la trata y la prostitución de niños genera 10 mil millones de dólares anuales.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos calcula que entre 600.000 y 800 mil personas son víctimas de tráfico humano a través de fronteras internacionales, mientras que otros millones más son víctimas dentro de los mismos países. De esos casos, entre 14 mil 500 y 17 mil 500 ocurren en Estados Unidos, precisó el comunicado.
Martin se encuentra en medio de un escándalo en su natal Puerto Rico tras unas declaraciones explícitas que hizo a una revista sobre sus prácticas sexuales. Las revelaciones íntimas generaron el rechazo de grupos conservadores que pidieron que Martin se retirara de su fundación.
Sin embargo, el artista exigió respeto para su fundación y la labor que realiza y deploró que sus críticos utilicen sus declaraciones sobre aspectos personales para perjudicar a la entidad que fundó.