CIUDAD DE MÉXICO, México, feb. 8, 2006.- Como ave de rapiña, enjaulado, humillado, con el desprecio del pueblo... así murió Gasca en
Alborada.
Gilberto de Anda fue el hombre que estuvo bajo el traje del despiadado.
Como en la vida real, ¿No?, que uno se vuelve el protagonista de todo el evento, pues el día que te mueres, cuando te velan nada mas", comentó De Anda.
Pena de muerte, fue la sentencia de la Santa Inquisición, la silla en medio de plaza. Hizo el trabajo sucio de Doña Juana y el Conde de Guevara.
Para esa sola escena se grabó un día completo, decenas de extras, incluso la misma productora Carla Estrada tuvo que entrar, sólo el maquillaje para recrear las heridas tardó cuatro horas.
Como buen villano, no se fue sin dejar su última amenaza.
"Pero lo que es Doña Juana voy a regresar de la muerte a jalarte las patas, Juana", expresó el pobre de Gasca.