CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 3, 2006.- Poco después de la media noche,
Luis Miguel arribó al aeropuerto internacional de Monterrey sin sospechar la sorpresa que le esperaría minutos más tarde.
Por las principales avenidas de la ciudad, a máxima velocidad, miembros de su equipo de seguridad impidieron el paso a los medios informativos, pero al llegar al lujoso hotel donde se hospeda, surgió el inesperado eclipse de sol ante su majestad: Sir Mick Jagger.
Y es que al mismo tiempo arribaron los integrantes The Rollings Stones, situación que se le salió de control al personal de la puerta del inmueble.
Entraron las unidades en las que viajaba la banda inglesa, mientras el ídolo esperaba afuera.
El intérprete de ‘No sé tú’ tuvo que hacer fila como cualquier huésped del hotel, pero ahí no termina todo cuando intentó ingresar, bajaron la puerta metálica en medio de la confusión.
Así es, el mismísimo Luis Miguel inalcanzable recorrió la cortina que utiliza para protegerse de los paparazzi, saludó y dejó ver su blanca dentadura con una sonrisa como contadas veces suele hacerlo, por minutos permaneció rodeado de medios de comunicación que a todo pulmón le solicitaron unas palabras.
Cuando por fin ingresó al hotel, nuevamente fue desplazado por The Rollings Stones quienes utilizaron el acceso principal del estacionamiento, a Luismi no le quedó más remedio que recurrir a la puerta de salida de personal para poder llegar a la suite presidencial en medio de súplicas y reproches.