SAN FRANCISCO, Estados Unidos, mar. 11, 2006.- La espera de casi dos años ha merecido la pena:
Los Soprano inicia este fin de semana su nueva y última temporada, que promete ser la guinda a la serie más popular y, en opinión de muchos, mejor de la pequeña pantalla.
Tras mantener en vilo a sus seguidores durante 21 meses -un paréntesis que otra serie menos exitosa no se podría permitir-, los mafiosos irrumpen este domingo en la televisión por cable, los fans podrán disfrutar de los próximos doce capítulos, más un bono de otros ocho a partir de enero.
En la nueva temporada, el antihéroe Tony Soprano (James Gandolfini) vuelve a sintonizar con su esposa Carmela (Edie Falco) y el matrimonio disfruta de un poco de calma después de la tormenta alrededor de platos de sushi, el elemento culinario vuelve a tomar un gran protagonismo.
La serie vuelve, en su sexta temporada, a los elementos básicos que le hicieron tan exitosa, a envolver los grandes problemas en detalles banales, y a menudo cómicos, pero que con frecuencia tienen un final trágico, bañado en sangre.
Como en anteriores ocasiones, la nueva temporada va tomando forma a partir de pequeños detalles, como escenas de viejas series de televisión o películas que sirven para ilustrar los problemas del presente, o un montón de sueños, incluido uno en el que aparece el fantasma de Adriana, asesinada en la temporada anterior.
En cuanto a los protagonistas, A. J. (Robert Iler) continúa en su papel de hijo malcriado de Tony, mientras que Meadow (Jamie-Lynn Sigler) es, cada vez más, la hija ideal; Janice (Aida Turturro), la hermana de Tony, y su marido Bobby (Steve R. Schirripa) tienen una niña, pero eso no quita para que Janice siga siendo tan insoportable como siempre.
Y tras estos nuevos capítulos, nada: éste es el final, asegura David Chase, creador de la serie, quien según señaló en una entrevista reciente, desde hace dos años sabe cómo va a terminar aunque, en una concesión a sus seguidores, no descarta volver en forma de película.
No todas las reseñas sobre la nueva temporada son favorables, algunos críticos han expresado confusión ante la cantidad de nuevos personajes y datos, así como lo que han calificado de narrativa poco coherente; pero quizá ello se deba al alejamiento de Los Soprano de los elementos sobre los que tradicionalmente se construyen las series.
Para Stanley, esta temporada podría ser la más creativa y ricamente imaginada hasta la fecha: “Comienza en algo ya conocido, pero algo nuevo y totalmente sorprendente ocurre”.
Y es que, como dice el crítico Goodman, lo que vemos es “una magnífica hoguera de creatividad consolidada”.