CIUDAD DE MÉXICO, México, mayo 3, 2006.- Con música de mariachi y a ritmo de "Amor eterno", Rocío Dúrcal fue despedida por familiares, amigos y seguidores en una ceremonia en la que se depositaron parte de sus cenizas la Basílica de Guadalupe.
La urna con las cenizas de María de los Ángeles de las Heras llegó en manos de Antonio Morales, su viudo, a las 4:40 de la tarde del martes su hija Shayla saludó a la gente que se dio cita para despedir a 'La española más mexicana'.
Shayla comentó a la prensa “A mi madre le quedó una cosa por hacer y eso era volver a México, se quedó con esa pequeña espinita en el corazón, ella quería estar aquí, así que aquí les dejamos un pedacito de ella, para que nos la cuiden, para que le traigan flores, y para que le recen mucho, ella quiso estar aquí, y aquí se va a quedar”.
A la misa asistieron José José y su esposa, Miguel Alemán, y familiares de la cantante. El gran ausente fue Juan Gabriel.