NUEVA YORK, Estados Unidos, mayo 22, 2006.- Un asesinato, un esposo mujeriego, el descubrimiento de una hija, una fuga de un hospital psiquiátrico y un tiroteo fatal marcaron el capítulo final de esta temporada de
Desperate Housewives.
El capítulo de dos horas de la serie de ABC cerró muy bien el argumento de la temporada en relación con el personaje de la actriz Alfre Woodard, pero por lo demás montó tramas destinadas a ser resueltas durante la próxima temporada, que será la tercera.
El episodio del domingo entrelazó escenas retrospectivas de cuando todos los personajes se mudaron a Wisteria Lane, permitiéndole a los televidentes volver a ver a Mary Alice. El personaje por lo general realiza la narración superpuesta de la serie, puesto que se suicidó antes de que empezara la trama. El recurso le dio al final de la temporada su mejor remate visual.
En otro flashback, el esposo de la tensa Bree (Marcia Cross) aparece regañando a su mujer: "Tienes que ceder un poco de control o lo lamentarás", le dice Rex. Y de inmediato aparece Bree retorciéndose con una camisa de fuerza en un hospital psiquiátrico.
Bree tenía sus razones para ingresar al hospital, que tenían poco que ver con una auto-examinación: "Realmente no tengo tiempo para estas tonterías", le dijo a un médico. "¿Me va a dar drogas fuertes o no?”.
Bree se fuga del instituto y llega a casa justo a tiempo para hallar a su hija a punto de fugarse con Matthew, el hijo de Betty (Woodard). Intenta detenerlos diciéndole a su hija que Matthew es un asesino, y éste saca una pistola, le apunta a Bree en la cara y...
Ping! La bala de un francotirador atraviesa la ventana y Matthew cae silenciosamente al suelo, muerto.
La desventurada Susan (Teri Hatcher) está atrapada entre dos aspirantes: su ex esposo y Mike, el plomero. Este último gana y se dirige a un encuentro con Susan en el que se espera que uno de los dos le proponga al otro matrimonio.
En su lugar, es atropellado por un vehículo conducido por Orson, un desquiciado dentista, aparentemente preocupado de que Mike lo señale como un mal odontólogo. No queda claro si Mike sobrevivió o murió.
Convencida de que su marido tiene un romance extraconyugal, Lynette (Felicity Huffman) habla con Tom, y él le dice que no la está engañando, pero confiesa que antes de casarse tuvo una noche de pasión con una mujer de Atlantic City que tuvo una hija suya, ahora de 11 años, y que la mujer reapareció en busca de manutención.
Lynette y Tom intentan pagarle para que se vaya, pero ella no lo hace. En su lugar, usa el cheque que le dan para comprarse una casa a cinco minutos de la suya, prometiendo más momentos desagradables el próximo año.
Entretanto, la libidinosa Gabrielle (Eva Longoria) descubre lo que es estar del otro lado. Tras un breve susto al pensar que su esposo Carlos murió en un accidente, descubre que él tiene una aventura con Xiao Mei, la sirvienta que prestó su vientre para que Gabrielle y Carlos pudieran procrear un hijo.
Por último, el adolescente Zach apagó el respirador de su abuelo a petición de éste, quien a cambio le prometió heredarle su fortuna.