CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 17, 2006.- El conductor
Marco Antonio Regil negó que la polémica creada en el programa
Bailando por la boda de mis sueños haya sido una estrategia para aumentar el
rating; sin embargo, prometió retomar la competencia y no dejarse llevar por las emociones.
A diferencia de las anteriores ediciones bajo este mismo formato, la convivencia diaria de los soñadores en "La aldea", entre otras cosas, ha aportado una importante dosis de controversia a la producción de los Galindo, misma en la que espera su conductor no reincidir.
"Creo que teníamos que ventilar el problema de Josué y Sara que la semana pasada tomó un protagonismo muy importante, queríamos que se ventilara y se les dio tiempo, de hecho se eliminaron muchas otras cosas para poder darle espacio", comentó Regil a la prensa.
Esta situación fue descartada por el animador como parte del show, no obstante, los niveles de audiencia de los dos últimos domingos evidencian un mayor nivel que en el día de estreno.
"No fue a propósito, el tema de los ataques de Sarita fue fuerte, hubo reacciones en el resto del equipo que no esperábamos y se decidió darle contenido a eso, pero aunque no fue una estrategia, si acarreó rating y teníamos que terminar de ventilarlo", señaló al respecto.
Aunque al inicio de la emisión los roces y conflictos dentro de "La aldea" estaban previstos, los comentarios que desataron la polémica y la transportaron a la pista de baile no.
Como el conductor de la eterna sonrisa y varios años de experiencia, Marco Antonio Regil expresó haberse dejado llevar por primera vez en su carrera por las emociones, lo que lo llevó a tomar una postura durante la transmisión.
"Espero que aquí termine, es una competencia de baile, esta edición lo que tiene diferente es que trae una mezcla de reality show con concurso, espero que lo que sucedió, que fue hacerse de palabras ya no se repita", expresó.
Regil dijo que se dejó llevar definitivamente por las emociones: "Estuve a punto de llorar y a partir de hoy cuidaré mucho más no dejarme llevar por la emoción, fue un arranque general".