LOS ÁNGELES, Estados Unidos, ago. 30, 2006.- Desde sus comienzos en Hollywood, el trabajo de
Antonio Banderas ha defendido mucho más que su carrera: ha tratado de mejorar y ampliar la imagen de los hispanos en la industria del cine en Estados Unidos.
Por eso, la Fundación Herencia Hispana reconoce ahora con su galardón a este actor nacido en Málaga (España) en 1960 y que ha sido capaz de llegar a Hollywood sin hablar una palabra de inglés y labrarse una carrera.
Fue con The Mambo Kings (1992) cuando Banderas consiguió el papel de un trompetista cubano que, como él, estaba recién llegado a Estados Unidos.
Sus intentos de aprender el idioma con un curso acelerado no tuvieron el resultado deseado, así que el chico Almodóvar como se conocía a este actor tras su larga carrera en España junto al realizador manchego, tuvo que aprenderse fonéticamente su diálogo.
"También me decían cuando llegué que me pasaría la vida haciendo de delincuente, pandilleros, camareros. Pero la cosa ha cambiado y ahí tienes actores como Javier Bardem, Penélope Cruz, Salma Hayek, Benicio del Toro y muchos más que estamos aquí para quedarnos", dijo el actor en una reciente entrevista.
Lo que su modestia le impide subrayar es que él fue uno de los pioneros que empezó a mostrar en Hollywood que los hispanos son mucho más que los malos de la película.
De hecho, Banderas es mejor recordado por su trabajo en Philadelphia junto a Tom Hanks, como el vampiro más atractivo de Interview with a Vampiro pese a la competencia de Tom Cruise y Brad Pitt, o por su retrato de ese otro Che en el musical Evita.
Pero sobre todo, Banderas triunfó al construir héroes hispanos, ya sea el vengador mariachi de Desperado, el legendario Zorro de las dos últimas entregas de esta saga de capa y espada en cine o el más moderno padre de la familia Cortez de la trilogía de Spy Kids
. Cuando se le habla de su prolífica carrera, Banderas insiste en que desde que llegó a Estados Unidos ha hecho todos los géneros que Hollywood ofrece.
Su variedad incluye el género de la animación donde su trabajo como el gato con botas en Shrek 2, al que puso la voz con acento y todo, fue un nuevo éxito en su carrera y probablemente una nueva franquicia con su nombre.
Casado en 1996 en segundas nupcias con la también actriz Melanie Griffith, con quien tiene una hija, Stella del Carmen, Banderas incluso superó el torbellino de la prensa del corazón dispuesto a encasillarlo como el latin-lover que se liga a la estrella de Hollywood.
"Llevo más de 16 años en Hollywood y creo que mi mayor logro es el de seguir trabajando, ser capaz de mantener mi carrera en el mismo nivel, sin altibajos, y disfrutar de mi familia", resumió el actor.
En la actualidad Banderas ha regresado a su Málaga natal para dirigir su segunda película como realizador, El camino de los ingleses.
También tiene pendiente de estreno Bordertown, junto a Jennifer López y Martin Sheen centrada en los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, México, y sus próximos proyectos incluyen Conquistador donde Banderas encarnará al explorador español Hernán Cortés.