BEERWAH, Australia, sep. 6, 2006.- El afamado "Cazacocodrilos" Steve Irwin, muerto el lunes por una raya venenosa en las costas de Australia, no habría querido un funeral de Estado porque él siempre se consideró "un tipo ordinario", dijo el miércoles el padre del astro de televisión.
El primer ministro de Australia, John Howard, había opinado que lo más apropiado para honrar a Irwin sería un entierro de Estado, pues dijo que fue un gran embajador para Australia. El padre y la esposa de Irwin, no creen que eso haya sido lo que el propio "Cazacocodrilos" hubiera querido.
"El es alguien común y quiere ser recordado como un tipo ordinario", dijo el padre de Irwin, Bob Irwin. "Rechazaría un funeral de Estado", agregó.
Michael Hornby, director de una de las organizaciones de apoyo a la fauna fundadas por Irwin, dijo que la esposa del astro de televisión, la estadounidense Terri Irwin, estaba contemplando la oferta de los funerales de Estado. La radio Australian Broadcasting Corp., sin embargo, informó después que ella había decidido rechazarla.
En los primeros comentarios públicos hechos por la familia de Irwin desde que él murió, Bob Irwin agradeció a los seguidores de su hijo por sus mensajes de apoyo. Les dijo que su hijo murió haciendo lo que amaba.
El astro de televisión, de 44 años, estaba filmando un documental en la Gran Barrera de Coral, el mayor arrecife de coral del mundo, frente a la costa noreste de Australia, cuando una raya lo picó en el pecho con la púa venenosa de su cola. Irwin murió minutos después.
Irwin nació en Melbourne el 22 de febrero de 1962, y ya desde pequeño le interesaron los animales, desde que sus padres se mudaron a Queensland, una región tropical, e inauguraron un parque de reptiles. Para su sexto cumpleaños, Irwin recibió como mascota una serpiente pitón.