CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 9, 2006.- En punto de las 20:00 horas,
Yamato, grupo de percusionistas expresando y celebrando sus sentimientos a través de la música, presentaron su espectáculo en el teatro San Rafael de la capital mexicana.
Durante sus intervenciones, jóvenes llenaron el escenario con enormes tambores, haciéndolos resonar en ritmos y sonidos increíbles, aplicando habilidad y ferocidad en su música.Yamato recogió el sonido de los latidos del corazón y su actuación estuvo influenciada con la idea de que esos latidos son como el pulso de la vida.
Para el grupo los tambores son mensajes de Dios, lo compartieron con la gente proyectando una energía positiva, que permitió a los asistentes vivir un día diferente. Masa Ogawa, fundador del concepto, confirmó que el interés del show no radica en interpretar música tradicional japonesa, sino en tocar los instrumentos tradicionales para hacer música nueva.
Sin ningún significado religioso, Yamato expresó que la divinidad está presente en la música misma.
El grupo se integra por cinco hombres y cinco mujeres de aproximadamente 25 años de edad, son jóvenes que se cuidan físicamente y llevan una buena alimentación, porque el tocar los tambores requiere de una gran fuerza en el cuerpo.
La selección de los jóvenes que tocan los tambores no se hace por medio de audiciones, siempre están abiertos a gente que se interese en el arte.
A la primera función de ésta mágica puesta en escena llegaron artistas y cantantes como Juan Ferrara, Ingrid Coronado, Liliana Lagos y Emmanuel.