CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 10, 2006.- La boda más esperada del año se torna cada vez más en una “Misión Imposible”, así lo aseguran diversos funcionarios de Italia.
El primer obstáculo se refiere a la negativa del sacerdote, quien tiene la jurisdicción sobre el castillo elegido por la pareja para realizar el matrimonio, para llevar a cabo la ceremonia, por su parte la alcaldesa del lugar afirmó que ante la falta de los trámites necesarios, no podrá autorizar el enlace.
Bracciano, la pequeña ciudad italiana, elegida por Tom Cruise y Katie Holmes para realizar su matrimonio, se ha saturado de paparazzi desde el anuncio del rotativo italiano Il Messaggero que el castillo Odescalchi será el lugar donde se realice la ceremonia.
Sin embargo, la regulación que sigue la administración italiana y los requerimientos exigidos por la Iglesia Católica Romana son más severos de lo que se tenía planeado.
La alcaldesa Patrizia Riccioni reconoce su gusto porque la boda se celebrará en su ciudad, pero aseguró que por falta de trámites necesarios, no sería reconocida por el Estado.
La boda católica tendría lugar, debido a que Cruise desea tener un enlace bajo la religión con que fue criada su futura esposa.
DE COMPRAS EN NUEVA YORK
Recientemente, la futura novia decidió ir de shopping en Nueva York, entre otras cosas, la bella actriz adquirió una reloj en la famosa tienda Barneys, presuntamente se trata del regalo de boda para Cruise.
Holmes también paseó por la secciones de ropa de bebé. Durante su “día de compras”, la actriz lució un traje negro en el que visiblemente dejó notar que no ha logrado recuperar la estilizada figura que su futuro esposo exigió para antes de su enlace.