CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 15, 2006.- Eso de los niños es lo de hoy en el mundo de las celebridades. Que si se embarazan, que si adoptan, que si adoptan niños de otra raza, que si reconocen niños que habían dejado regados, en fin, hay de todo tipo de opciones.
Para empezar, Alejandro Sanz. Esta semana, el español nos puso una dura lección al reconocer a un pequeño de tres años que tuvo fuera del matrimonio. La lección no es a su favor, si no en contra. ¿Qué es eso de andar dejando hijos regados?, eso le resta celebridad a cualquiera.
Ojala que Sanz aprenda bien la lección porque al final decidió dar a conocer la noticia luego de que un par de empleados de su personal planearan vender la noticia como exclusiva a un canal de televisión español, es decir se iban a embolsar un dinerito así nada más. Qué bueno que los detuvo, pero qué mal por la situación de clandestinidad que el niño tuvo que vivir durante los primeros tres años de su vida.
Algo que amenaza con convertirse en una peligrosa moda es la adopción de niños. Está bien por las celebridades que de forma caritativa adoptan niños en situaciones realmente deplorables, sin embargo, se empieza a sentir esa extraña sensación de que las celebridades se van a ir corriendo a adoptar niños como locos.
Ojo, no estoy diciendo que no es bueno adoptar, pero después de que Madonna fue por su niño a África, siguiendo los pasos de la única original en estos menesteres, Angelina Jolie (quien también ya se pasó con eso de que quiere equilibrar racialmente su familia) me da la impresión de que no tardan todos en imitar la conducta de la reina del escándalo en Hollywood y la Reina del Pop.
Nada más hay que tener mucho cuidado, los niños no son como los Tamagochis, que te matabas por cuidarlos pero cuando te aburrían lo arrumbabas por ahí, los niños son para siempre. No tarda Paris en ir corriendo por el suyo, qué calamidad.