CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 16, 2006.- Durante su concierto en el estado australino de Queensland,
Robbie Williams desobedeció la indicación que estaba prohibido fumar en el escenario, por lo que fue multado con el pago de 150 dólares australianos.
Sin embargo, por su condición de celebridad, Robbie Williams evadió la multa cuando el líder del estado se ofreció a pagarla, luego de señalar que el cantante era un huésped de la localidad.
Varios grupos de salud criticaron al británico por desobedecer las normas. Robbie explicó después a más de 50 mil seguidores en el Suncorp Stadium en Brisbane, que se había enterado de todo lo sucedido y prometió no volver a fumar.
El astro del pop señaló que tras haber dejado las drogas y el alcohol, su único vicio era el cigarrillo.
Para resolver la situación el primer ministro estatal, Peter Beattie, indicó que Williams "usó esto como parte de su acto y será tratado como todos los demás, pero ante las circunstancias, yo voy a pagar".