CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 15, 2007.- Luego de varios altercados con la prensa,
Ludwika Paleta deja en claro que no hablará más de su vida personal.
"Sí, estamos aquí para hablar de Los monólogos de la vagina, pues espero que se hable de Los monólogos de la vagina".
Y es que la actriz se encuentra molesta desde que se ventiló su romance con Pablo Montero, así como una supuesta entrevista en una revista a la que ella pretende demandar.
"Yo creo que es necesario (advertir), yo creo que de otra manera yo no he tenido una sola experiencia en la que me entrevisten y no me hagan una pregunta no sólo personal sino desagradable".
La actriz asegura que hay ciertas preguntas que lejos de querer informar, la perjudican.
"Es la manera de tratar el chisme, es una manera agresiva, es un poco de dolo, es con un poco de malicia. Entonces creo que es importante pedirlo, es importante aclararlo y ojalá uno no lo tuviera que pedir".
Lo extraño de la situación es que ella solicitó a la prensa no hacer preguntas de índole personal, mientras que ella fue la que tocó esos temas.
"Todos lo deben saber, una situación personal de por sí es dolorosa, ahora cuando se hace pública es triplemente dolorosa; no nada mas ustedes, sino la gente que ve los programas y que prende la televisión para ver un chisme, si supiran lo doloroso que resulta a veces un comentario, o un chisme, o verte involucrado en cosas que no solamente te hacen daño a ti, también a tu familia".
Paleta, quien no quería hablar de cuestiones personales, terminó contando que en un futuro no descarta la posibilidad de embarazarse.
Comentó que ella no vive de los chismes, que no está en la actuación por eso.
"Incluso hay gente que la ha de gustar, es por eso que invitan cámaras a sus casas, e invitan al público y a la prensa a entrar a sus vidas privadas; se hacen incluso fotos de paparazzi y las venden. Es decir, hay gente que vive de eso, hay gente que le gusta estar en el foco y en el chisme. Yo no escogí esta carrera para eso, a mí no me gusta".
También habló de las actitudes de la prensa y de sus quejas, "me sorprende que se quejen de que los maltratan, de que no se les conteste, de que se les trate mal, yo creo que uno también se lo busca", y ahí fue rescatada por la sexóloga Anabel Ochoa.