Lo que aprendimos en la semana: La compostura

 
 
por: Ulises Blanco
Fuente: esmas.com
 

Para ser celebridad hay que saber guardar la compostura, no como Britney Spears, claro

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 19, 2007.- Compostura señores, mantener la compostura. Esa es la enseñanza de la semana. Para ser celebridad y brillar como la que más, hay que saber guardar la compostura.

Ahí sí, mi estimada Britney Spears va perdiendo y por goliza. Después de encumbrarse primero como el sueño más húmedo de medio planeta y luego como la Princesa del Pop con vistas a ocupar el lugar de la siempre bien ponderada Madonna, simplemente la perdimos, pero feo.

Descubrimos que su debilidad son los hombres y la verdad es que le ha sufrido bastante: Primero su rompimiento con Justin Timberlake –quien después abrió la boca de más y nos enteramos de algunas cosas que no valían la pena- que la tiró al alcohol y a la depresión, y luego sus incidentes matrimoniales que la llevaron a desprenderse de un dinerito.

Pero lo que está sucediendo en su era post Kevin Federline es para enmarcarlo. No sólo le ha pasado de todo si no que la hemos visto en situaciones francamente alejada de todo glamour y de todo halo de celebridad.

Que si le vimos todo, ¡pero todo!, que si se durmió en un antro, que si le volvimos a ver todo, y ahora, que al parecer está embarazada luego de que vomitó encima de su novio en turno. Puf, para ahorcarla.

Esperamos que se le pase el trauma que le dejó el bailarín y pronto retome el camino del bien y regrese del lado oscuro de las celebridades. De momento, Madonna puede estar tranquila, nadie le patea el trono. Bueno tampoco es que las cuatro mil imitaciones que andan por ahí sean un peligro real para la Reina del Pop.

 
Tan inocente que se ve.
Tan inocente que se ve.
Foto: AP
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