LONDRES, Reino Unido, mar. 8, 2007.- El cantante británico
Robbie Williams celebró con una noche de fiestas y amigos y con un día de compras en Los Ángeles tras su salida "adelantada" del centro de rehabilitación, y seguirá el tratamiento "por su cuenta".
Williams, quien abandonó el tratamiento en el centro de rehabilitación Cottonwood de Tucson Arizona el pasado lunes, apareció la víspera en Los Ángeles, sonriente, feliz y con la palabra "love" (amor) tatuada en los nudillos de su mano derecha.
El cantante de 33 años, quien abandonó hace dos días el tratamiento de un mes, una semana antes de lo previsto, por problemas con el personal de la clínica, seguirá otra rehabilitación de cinco semanas en Los Ángeles, pero en tanto, se tomó un "pequeño respiro".
El "respiro" de Robbie inició con un día de compras por varias tiendas incluida hora y media en el departamento Beverly Hills de la tienda Barneys, y al verse descubierto por los fotógrafos posó y bromeó con ellos.
La "celebración" continuó por la noche con un recorrido por West Hollywood, donde se reunió con sus amigos en el club Winston, donde el británico fue visto bailando, fumando y bromeando con sus compañeros y algunas chicas que se encontraban en el lugar.
"Robbie estuvo bailando por dos horas. Todas las chicas estaban Cerca de él y viendo como se movía y él estaba encantado de ser el centro de la atención, a pesar de que había otras personalidades en ese lugar", dijo uno de los testigos citados por el Daily Mirror.
La hermana de Williams, Sally, reveló la víspera, en declaraciones citadas por el mencionado tabloide, que el cantante abandonó el Cottonwood de Tucson por problemas con el personal de la clínica y otro paciente, mismos que lo hacían sentir "incómodo".
"Hubo un problema entre personal de la clínica y un paciente con el que él no estaba a gusto, así que decidió continuar su tratamiento en otra parte", comentó la hermana del artista, quien aprovechó para desmentir que Williams no había soportado el tratamiento.
Sally descartó un pronto regreso de su hermano a los escenarios, al asegurar que "necesita estar en un lugar en el que se sienta feliz con su vida antes de que pueda pensar en un regreso" y precisó que tras la terapia con su madre, ingresará a otra clínica.
"Se sentía incomodo estando ahí, así que usará otra clínica. Hay un proceso por el que tienen que pasar y él no ha completado todos los pasos aún, así que tiene que hacerlo. Sabe que hay que trabajar para hacer las cosas mejores para uno mismo y los demás", dijo.
El músico, quien ha admitido que tiene graves asuntos por cuestión de inseguridad, se internó en Cottonwood el pasado 13 de febrero ante el consejo de varios de sus amigos que, según allegados, temían incluso que éste pudiera atentar contra su vida.