CIUDAD DE MÉXICO, México, mar. 26, 2007.-
Britney Spears realizó una aparición en público desde que abandonara el centro de rehabilitación Promises. La cantante decidió visitar una iglesia presbiteriana en Bel Air.
Pero las cosas salieron de control cuando un paparazzo intentó obtener la placa de 'La Princesa del Pop' mientras rezaba. Según reportes de la prensa internacional, uno de los guardias de seguridad de la cantante apuntó con su pistola al fotógrafo para evitar que consiguiera la imagen. La situación no terminó ahí, ya que el hombre siguió a la estrella, por lo que fue detenido por los guardias para permitir a la joven escapar.
Otro incidente durante su paseo por Los Ángeles, fue la visita de la intérprete pop al dentista, según se informa, debido a que supuestamente se quebró un diente, por lo que ingresó al Centro Médico Plaza en Century City y permaneció en el durante 90 minutos. Según un testigo todo sucedió cuando Spears entró al elevador y se quejó de lo injusto de la situación, ya que tiene prohibido tomar tranquilizantes.
Horas antes, la joven había sido vista comiendo en el restaurante Barefoot. Cabe mencionar que el viernes pasado fue la primera ocasión que se permitió emerger nuevamente, cuando asistió a una clase de baile en el Millennium Dance Complex al norte de Hollywood, además de una visita con sus amigos al restaurante japonés SHU (Sushi House Unico).
Una vez más Britney parece haber alcanzado el éxito, pero esta ocasión en algo más importante, la lucha por mantener su salud, que le asegura continuar en contacto con dos de las razones por las que vive, Sean Preston y Jayden James.