VILLAHERMOSA, México, may. 7, 2007.-
Stephani Salas llegó a Villahermosa con una actitud muy distinta con la prensa a la que tuvo en el aeropuerto de Cancún hace unos días. De manera más tranquila respondió al asunto de su hija
Michelle y
Luis Miguel .
"Pues tranquila porque no estoy en el Distrito Federal, es muy diferente, la prensa te acosa de otra manera. En el aeropuerto fue otra manera de abordarme. Entonces, siempre y cuando al prensa sea respetuosa pues no hay ningún problema".
Aunque su postura de revelar si hubo un encuentro entre su hija Michelle y Luis Miguel no cambió.
"No quiero hablar de ella, no quiero estar hablando absolutamente de eso, es privado, es mi vida privada".
Sin embargo, aclaró que la supuesta conferencia de prensa donde expresó la tan sonada frase “la sangre llama”, se trató más bien de un comunicado.
"En su momento se hablará. Lo que dije en un comunicado ya pasó. Hubo una confusión, no era una conferencia de prensa, era un comunicado. Lo que pasó es que la prensa estuvo en el teatro todos los días que me presentaba y era algo muy molesto. Que no se confunda con que ahora sí ya iba a soltar toda la sopa".
Sin prometer nada, antes de despedirse de las cámaras, dijo que quizá más adelante hable del misterioso asunto de “El Sol” y Michelle.
"A ver qué pasa, démosle tiento al tiempo", concluyó.