LONDRES, Reino Unido, may. 18, 2007.- El príncipe
Harry, conocido amante de las fiestas, sufrió una segunda decepción esta semana cuando se le prohibió visitar clubes nocturnos, por considerarse inadecuado mientras sus colegas combaten en Irak, informaron diarios locales.
El Príncipe de 22 años fue informado de la prohibición a continuar su vida de diversión la víspera, apenas 24 horas después de enterarse que no serviría en Irak al lado del ejército británico, como era su sueño, indicó el tabloide local The Sun.
El segundo hijo del príncipe Carlos y la fallecida Diana de Gales, deberá "apartarse" de las fiestas nocturnas hasta que su unidad de infantería regrese de Irak, ya que según sus superiores, sería inadecuado que apareciera divirtiéndose en ese tiempo.
El Príncipe y oficial se ha convertido en protagonista de los tabloides locales por su comportamiento desenfadado dentro y fuera de sus clubes favoritos en esta capital, tales como el Boujis, Mahiki, Pangaea y Purple.
Harry ha aceptado la restricción de seis meses al reconocer que, como le dijeron sus superiores militares, sería de "mal gusto" que se le viera en público divirtiéndose y tomando mientras sus compañeros arriesgan la vida al encontrarse en el frente de combate en Basora.
Sin embargo, la buena noticia para este teniente segundo es que su novia, la millonaria Chelsy Davy de 21 años, canceló su viaje alrededor del mundo para pasar con él este verano, y ya no vacacionará en México a finales de este mes, como tenía previsto.
Una fuente cercana a Davy reveló que ésta, "personalmente se siente aliviada de que Harry no vaya a Irak, pero obviamente puede entender la gran decepción de él".